La ONG Oxfam asegura que el 1% de los ricos del mundo acumula el 82% de la riqueza global. El informe World Wealth Report señala que el año 2019 se cerró con 235.000 titulares de grandes fortunas en España, un 5% más que el ejercicio anterior, y el patrimonio de los más ricos a nivel mundial creció cerca del 9%, pese a la desaceleración de la economía. Los ricos cada vez son más ricos y cada vez son más. La acumulación de bienes en pocas manos viene ratificada por otras fuentes. Una de ellas es el Catastro, en el que se puede comparar cómo ha crecido el número de personas que más propiedades poseen. Y en Galicia es donde la cifra de propietarios —físicos o jurídicos— que tienen diez o más inmuebles urbanos ha aumentado con mayor fuerza en la última década: un 68,5%. No hay ninguna comunidad que se acerque a este porcentaje.

Los gallegos que acumulan más de 10 de propiedades (viviendas, locales comerciales, solares, plazas de garaje u oficinas) se han incrementado en más de 10.000 desde 2011. Hace una década sumaban 14.673. A finales del año pasado eran 24.719. El incremento roza el 70%, según los datos de la Dirección General del Catastro. Las dos comunidades que más se acercan a Galicia son Castilla y León y Extremadura, con alzas del 58% y 57%, respectivamente. Más de 10 puntos de diferencia con el dato gallego. En todas las comunidades aumentan los que tienen más de una decena de inmuebles, pero en Galicia lo hacen con más fuerza.

El incremento de propiedades, sobre todo entre los que más tienen, se debe en parte, según las fuentes consultadas, a que han comprado inmuebles porque su precio se ha reducido con la crisis y es una buena inversión, ya sea para alquilar —el precio del alquiler de una vivienda en Galicia ha crecido un tercio en los últimos cinco ejercicios— o para vender dentro de unos años.

La rentabilidad de la vivienda en alquiler en la comunidad gallega se sitúo en 2020 en un 5,2%, un 0,1% más que el año anterior, según el estudio La rentabilidad de la vivienda en España de Fotocasa

Otra de las razones por las que han optado por adquirir inmuebles es el bajo interés que ofrecen los bancos por los depósitos a plazo fijo y por eso invierten en el sector inmobiliario que aún no ha recuperado los precios de antes de la crisis. Los escasos dividendos que aporta la Bolsa también han empujado a estos inversores a adquirir inmuebles en los últimos años.

El interés de la última subasta de letras del Tesoro Público fue negativo (-0,307%) y las últimas obligaciones a 10 años ofrecían un cupón del 0,10%. Y según los últimos datos del Banco de España, el tipo de interés medio de los depósitos a plazo que ofrecen los bancos fue del 0,10%. Por todo ello, el mercado inmobiliario es un buen refugio para los inversores, ya que no hay ningún producto financiero, que no sea de alto riesgo, que sea capaz de ofrecer una rentabilidad mayor que comprarse una vivienda, ya sea como inversión a medio-largo plazo o para alquilar.

A final de 2020, había 1,8 millones de personas en Galicia que tenían al menos una propiedad urbana. La cifra ha crecido un 10% con respecto a hace una década. Es decir, en los últimos diez años hay más gallegos con propiedades. Sin embargo, si se hace un análisis más pormenorizado aparecen grandes diferencias. Debido al crecimiento de los que tienen más de dos posesiones, los que solo poseen una se han reducido un 4,6% (de 1.048.115 de 2011 a 1.000.012 de 2020). Es el único tramo, junto a los que tienen más de 50, que ha descendido en la última década.

Pero a partir de ahí, el incremento del resto de tramos ha sido cada vez mayor. Más de la mitad de los dueños de inmuebles urbanos en Galicia solo posee una propiedad. Tras ellos aparecen los que tienen dos, que suelen ser los que adquieren una segunda vivienda para las vacaciones o para alquilar o una plaza de garaje. Representan casi uno de cada cuatro propietarios (407.000) y en los últimos diez años han crecido un 21%. Después están los que tienen tres que se han incrementado un 37% hasta los 199.000 y los que tienen cuatro, un 53% hasta los 107.000. Después hay algo más de 59.000 que poseen cinco propiedades y que han crecido un 60% en la última década, seguidos de los 97.000 que tienen entre 6 y 10 y que han aumentado un 73%, y los 22.000 que cuentan con entre 11 y 15 bienes (+80%).

En lo alto de la cúspide se sitúan los que tienen entre 26 y 49 propiedades, que han crecido un 18% hasta los 1.847. Y por encima, los que poseen más de 50, que han caído un 7% en la última década. En 2011 eran 887. Ahora son 823.

Los dueños de más de 50 propiedades caen en A Coruña y Pontevedra y suben en Ourense

La evolución de los propietarios de inmuebles urbanos en Galicia por provincias ha sido muy similar en la última década. Salvo en A Coruña, donde ha crecido por debajo del 10%, en las otras tres ha superado este porcentaje.

Pontevedra es la que tiene un mayor número de personas que atesoran más de diez posesiones (7.001), seguida de A Coruña (6.691) y Ourense (5.643). Más lejos queda Lugo con 2.673.

A finales del año pasado había 823 gallegos que tenían más de 50 propiedades urbanas. Es un 7% menos que hace una década. Pero el descenso no ha afectado de la misma manera a las cuatro provincias. En A Coruña y Pontevedra han disminuido por encima del 10%: 15% en la primera y 13% en la segunda. En Lugo la caída es del 5,5%. Ourense, con un 4%, es la única provincia en la que ha crecido el número de personas —físicas o jurídicas— con más de 50 propiedades urbanas: pisos, chalets, locales comerciales, solares, plazas de garaje u oficinas.

En cuanto a los 823 gallegos que tienen más de medio centenar de bienes, el 32% pertenece a la provincia de Pontevedra; el 31% a la de A Coruña; el 20% a la de Ourense y el 15% a la de Lugo. Estos porcentajes se mantienen muy similares en los últimos años, pese al descenso de los últimos ejercicios.