Donde hace décadas había grandes plantaciones de patatas o de maíz y prados en los que pastaban vacas y ovejas, hoy solo se ven matorrales y hierba seca. En las casas que hace años vivían familias de hasta seis miembros, abuelos, hijos y nietos, las puertas están ya cerradas y a las ventanas no se asoma nadie. Y muchas de esas viviendas vacías hoy corren el riesgo de derrumbe. El rural va camino de convertirse en un desierto demográfico, un declive que se agrava año tras año con la pérdida de población en el conjunto de la comunidad y el éxodo de los más jóvenes. El mapa autonómico dibuja una Galicia vaciada en gran parte de su territorio, con uno de cada diez ayuntamientos al borde de la desaparición. En los últimos años el cartel de Se Vende se cuelga en cada vez más lugares desérticos en busca de nuevos inquilinos que revitalicen esa zona del rural, atraigan a más población y dinamicen la economía del lugar.

Galicia suma en la actualidad 52 aldeas abandonadas en venta, un 27% más que las 41 anunciadas hace dos años: 25 en la provincia de Lugo, 17 en la de A Coruña, 8 en Ourense y las dos restantes en Pontevedra, según el portal especializado aldeasabandonadas.com.

Este balance mantiene a Galicia como la comunidad que oferta un mayor número de núcleos de población fantasma a la venta en España. En total, son 134 las propiedades de este tipo en busca de comprador en toda la geografía española. O lo que es lo mismo, cuatro de cada diez de este tipo de bienes en venta están en la comunidad gallega. En el segundo puesto del ranking autonómico se encuentra el área de Andalucía y Extremadura, que entre ambas suman 17. A continuación, se coloca Cataluña, con 17, seguida de las dos Castillas (un total de 13), Asturias (12), Aragón y La Rioja (7), la zona de Levante (5) y, finalmente, Navarra y País Vasco (3) y Canarias y Baleares (2).

Playa o montaña

La oferta es de lo más variopinta. En plena montaña o con vistas al mar. Pero lo que tienen en común es que todas estas propiedades están ubicadas en enclaves privilegiados, un auténtico paraíso lleno de historia y encanto que hacen de cada pueblo fantasma en venta un entorno único.

Se anuncian como magníficas aldeas y lugares idílicos que pueden llegar a adquirirse por menos de lo que cuesta un apartamento en pleno centro urbano. La propiedad más barata de la comunidad se encuentra en la provincia de Lugo. Por 30.000 euros se puede adquirir un conjunto de tres casas levantadas sobre una finca de 3.000 metros cuadrados que termina en el río. El complejo cuenta con hórreo y horno de pan, agua y traída de pozo y luz a pie de finca.

En A Coruña, destacan por su precio una aldea con casa de piedra con 1.300 metros cuadrados de finca, cuadra y horno de pan por 46.000 euros en el municipio de Negreira y un conjunto de casas para restaurar y terreno en A Costa da Morte rebajado de 87.000 a 52.000 euros. Por el contrario, el precio más elevado lo ostenta una aldea en Lugo de 65 hectáreas frente al mar por 2,6 millones de euros, que consta de tres viviendas, 500 metros cuadrados de naves y el 30% de su superficie tiene vistas al mar. Le sigue en la tabla de mayor desembolso en la comunidad un conjunto rural de aldea en Santiago, a 900 metros de la Catedral, por 1,5 millones.

En la provincia de Pontevedra, a tan solo 15 minutos en coche de O Porriño hay una aldea en venta por 99.000 euros. Sobre una finca de 2.700 metros cuadrados con robles se levantan dos casas que necesitan una rehabilitación, aunque los muros espesos de piedra son de buena calidad y se encuentran en buen estado, según detalla el anuncio de venta.

En los últimos cinco años se han incrementado las ventas en todas las provincias gallegas, en especial en Lugo, en la zona de A Mariña Lucense, y en Ourense, por los precios bajos. En el caso de A Coruña, pese a que la demanda de aldeas abandonadas en esta provincia es alta, se cierran menos operaciones que el resto de la geografía gallega por su elevado coste.

Los nuevos moradores buscan en el rural gallego una segunda vivienda o incluso el destino para su jubilación, alejado del saturado mercado inmobiliario del Levante. Si hace años eran rusos, belgas e incluso argentinos y finlandeses los principales interesados en hacerse con una aldea abandonada en Galicia, ahora son cada vez más los americanos, holandeses, suizos y alemanes.

La práctica totalidad de las compras se cierra ya en la primera visita, algunas propiedades ya quedan incluso reservadas por teléfono nada más ver online la oferta.

La Xunta ultima la apertura de un portal web para venta y alquiler de núcleos deshabitados

La Consellería de Medio Ambiente se propone poner freno a la Galicia vaciada con la captación de población a las zonas que llevan décadas deshabitadas y hacer del rural un lugar con futuro. Para ello, el departamento que dirige Ángeles Vázquez pondrá en marcha un portal web para lanzar al mercado este tipo de propiedades. Con el objetivo de que compradores o inquilinos se fijen en los enclaves con encanto que se esconden por toda la geografía gallega, la Xunta abrirá esta plataforma a los 313 ayuntamientos gallegos para que inscriban sus núcleos deshabitados, de manera que los propietarios podrán ofrecer sus inmuebles, tanto en venta como alquiler a quien esté interesado en mudarse a estas aldeas o incluso adquirirlas para su rehabilitación. En la actualidad el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) trabaja en la plataforma cargando datos de núcleos abandonados para presentar el contenido y el funcionamiento del portal con casos y ejemplos prácticos. En paralelo, ya se están gestionando protocolos de colaboración con los administradores de fincas, agentes de la propiedad inmobiliaria y la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp). El contenido y la información del portal web, una vez abierto, se irá actualizando con los datos que vayan llegando.