Tras la parálisis que supuso la pandemia en los procesos selectivos, los opositores volvieron ayer al recinto ferial de Silleda. Eso sí, bajo estrictas medidas de seguridad. Nada de aprovechar la salida del examen para darse un paseo por las calles que separan los pabellones del recinto ferial, ni tampoco hacer corrillos con los compañeros de oposición para una puesta en común sobre si la prueba había sido difícil o no. Por no poder, ni se podía tomar un café en los habituales puestos que sí había antaño, antes del coronavirus, repartidos por el complejo de la Semana Verde.

Son algunas de las normas que opositores y acompañantes tuvieron que seguir ayer, durante la primera jornada de oposiciones que convoca la Xunta tras la pandemia. Estos requisitos ayudaron a respetar las normas sanitarias para frenar cualquier riesgo de contagio, frente a las consabidas distancias de seguridad, tanto antes de entrar al pabellón como durante el ejercicio, donde entre las mesas había una separación de cuatro a cinco metros.

En vistas, también, de evitar masificaciones, las tres oposiciones realizadas ayer en Silleda no fueron, ni mucho menos, multitudinarias. Estaban convocadas 1.500 personas para cubrir 129 plazas de distintas especialidades. La cifra está muy lejos de aquellas convocatorias en las que, como en mayo de 2016, estaban convocados en un fin de semana casi 12.700 aspirantes a diversas categorías del Sergas.

A las nueve horas, arrancó el proceso selectivo del grupo A2 de Fisioterapia, con solo 10 plazas y 404 personas candidatas. Al examen se presentaron poco más de la mitad, 242. También a primera hora de la mañana comenzaba el examen para las 50 plazas del grupo A2 de Terapia Ocupacional/grupo II Terapeuta Ocupacional. De los 417 convocados, acudieron 309. Ya en el turno vespertino, tuvo lugar la prueba para el grupo A2 de Enfermería, a la que estaban llamadas 719 personas para 69 plazas.

Para la celebración de estas pruebas fueron habilitados los pabellones 1 y 2, los de mayores dimensiones del complejo ferial. Las instalaciones del complejo tienen una capacidad para 13.600 personas. Los opositores podían acceder al interior a través de 12 puertas, según la letra de su apellido, mientras que por la tarde quedaron habilitadas ocho. Delante de cada puerta y sobre el suelo había pintados círculos blancos, que marcaban la distancia entre cada persona, mientras esperaban para sentarse y realizar el examen.

Por otra parte, la Xunta aprobará este mes la Oferta de Empleo Público para 2021, que complementará la correspondiente a 2020 aprobada el pasado mes de diciembre, según anunció el titular de Facenda, Valeriano Martínez.