Dos vecinos de Cambados y uno de Ribadumia fueron detenidos ayer en una operación contra el tráfico de hachís desarrolladas las provincias de Cádiz, Málaga, Granada, Almería y Pontevedra, que se saldó con 27 arrestados y un despliegue policial de más de 250 agentes. Los arrestados arousanos eran, presuntamente, los encargados de proporcionar las lanchas y demás material náutico a la trama de narcotraficantes de Andalucía e incluso dispondrían de un astillero para la fabricación de embarcaciones.

De momento se han intervenido 600 kilos de hachís, varios vehículos y armas de fuego en una redada desarrollada de forma conjunta por el Servicio de Vigilancia Aduanera, la Guardia Civil y la Policía Nacional, cuerpo que se ha encargado del operativo en Ribadumia y Cambados.

Hace tiempo que los narcos gallegos tienen vínculos con las organizaciones del sur de la península, cuya especialidad es la introducción de hachís marroquí por vía marítima, a través de rápidas planeadoras. Según fuentes de la investigación, la banda a la que estaban supuestamente vinculados los tres arousanos detenidos ayer tenía su centro de operaciones en Tarifa (Cádiz), pero su campo de actuación se extendía por gran parte de la costa andaluza, desde la desembocadura del Guadalquivir hasta el litoral de la provincia de Almería.

La operación estalló sobre las seis de la mañana de ayer miércoles, de forma prácticamente simultánea para evitar que los investigados pudiesen ocultar o destruir pruebas incriminatorias. En O Salnés, un equipo de los Greco (Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado) accedió cuando todavía no había amanecido completamente a la vivienda de J.L.J.T, Jiriño, un vecino de Cambados de unos 50 años afincado desde hace tiempo en Sisán, en Ribadumia. En mayo de 2010, los bomberos tuvieron que entrar en su finca, después de que se declarase un extraño incendio en una lancha de seis metros de eslora y un motor fueraborda.