Pisar más de la cuenta el acelerador, tomarse una copa de más, viajar sin cinturón de seguridad, contestar a una llamada de teléfono, saltarse un semáforo en rojo o un stop... Desde verano de 2006, los conductores que cometen alguna infracción en carretera no solo tienen que hacer frente al pago de una multa, sino que además pierden de dos a seis puntos del permiso según la gravedad de la falta. Dejar el contador de créditos a cero —8 para los noveles, 12 para el resto de usuarios—, implica tener que hacer un curso de reeducación vial y volver a examinarse para poder ponerse de nuevo al volante.

En estos casi 15 años del sistema por puntos en España, cerca de 870.000 conductores gallegos han sido sancionados con la retirada de créditos por saltarse una o varias normas en las carreteras de la comunidad, según los datos al cierre de 2020 facilitados por la Jefatura de Tráfico de A Coruña, desde donde se coordinan los centros territoriales de Galicia. No pocos acumularon varios expedientes sancionadores en este periodo. Y es que total fueron más de 1,6 millones de sanciones con detracción de créditos y más de 4,8 millones de puntos retirados.

En la antesala de los 15 años de este sistema en España, que también se aplica en países como Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Irlanda o Luxemburgo, Tráfico ultima el endurecimiento del catálogo de sanciones para los comportamientos más peligrosos al volante. Una reforma que quedó pendiente de la legislatura pasada y que el Gobierno central espera que entre en vigor este mismo año, con un mayor castigo por el uso del móvil y por viajar sin cinturón de seguridad o sin los correspondientes sistemas de retención infantil. Coger el teléfono para hablar mientras se conduce se sancionará con la pérdida de seis puntos frente a los tres actuales. Si el móvil se utiliza sin tocarlo, la sanción será de tres puntos con la correspondiente multa de 200 euros. Cuatro créditos se retirarán del carné si no se lleva puesto el cinturón de seguridad, un sistema de retención infantil o el casco, en cada caso. No usar esos dispositivos correctamente también entrañará la misma sanción.

Sobrepasar los límites de velocidad es la infracción que más se repite en las carreteras de todo el país. Siete de cada diez conductores gallegos que desde 2006 perdieron algún punto del carné lo hicieron por pisar más de lo permitido el acelerador. De los casi 870.000 sancionados en este periodo con la detracción de algún punto, en más de 632.000 casos se debió a un exceso de velocidad. La mayoría son por escasos kilómetros por encima del límite, que acarrea 2 puntos menos (más de 543.000 infractores, el 85% de los multados por velocidad). En el segundo puesto están los que afrontaron la detracción de 4 puntos (más de 111.000), seguidos de los que circulaban a velocidades estratosféricas, por lo que se pierden 6 créditos (cerca de 53.000), y finalmente los que restan tres puntos (más de 9.000).

En el segundo puesto del ranking de más sancionados con retirada de créditos está el no uso del cinturón de seguridad o de las sillas de seguridad para niños (más de 127.000 infractores en estos 15 años que acumularon casi 165.000 multas). Le sigue de cerca otra de las lacras de la accidentalidad en la red viaria: el consumo de alcohol, que está detrás de un tercio de los accidentes mortales. Por haberse tomado una cerveza o una copa de más, fueron sancionados con la retirada de algún punto del carné cerca de 126.000 conductores —con cuatro puntos más de 94.000 y con seis, cerca de 46.000—.

El uso del móvil, la principal distracción en la actualidad en carretera y que en los últimos años se ha convertido en el principal detonante de un siniestro —por delante de la velocidad—, ha dejado un reguero de más de 129.000 sancionados desde verano de 2006.

Lejos de estas cifras le siguen los conductores interceptados tras saltarse un semáforo (más de 53.000). Y entre las infracciones que más preocupan a las autoridades de Tráfico destaca el consumo de drogas, un comportamiento que en los últimos años no ha dejado de aumentar y que cumula ya casi 19.000 infractores.

El tráfico en el año COVID cae el doble que las infracciones

Pese a la caída del tráfico de más de un 20% en las carreteras de Galicia —casi un 30% en la autopista del Atlántico (AP-9) y un 21% en las vías autonómicas—, con días en que se llegó a desplomar casi un 90%, la tendencia en las infracciones al volante no siguió el mismo ritmo: apenas se redujeron un 10%.

El confinamiento y las restricciones de movilidad impuestas por el estado de alarma decretado tras el estallido del coronavirus (del 14 de marzo a finales de junio) redujeron a mínimos históricos los desplazamientos por la red viaria de todo el país. Sin apenas viajes por carretera, salvo los desplazamientos por motivos de trabajo, las infracciones detectadas en carretera estuvieron, por lo general, acompañadas de incumplimientos de la normativa COVID.

Durante el año de la pandemia en la red viaria de la comunidad se detectaron poco más de 86.000 sanciones que acarrearon la detracción de puntos, lo que supone un 9,5% menos que las casi 95.400 del ejercicio anterior. En total fueron 79.201 los conductores sancionados en 2020 frente a los más de 87.000 de 2019, un 9% menos. Y en cuanto a los puntos detraídos, superaron los 250.800, un 14% menos que los más de 291.000 de hacía un año.

En el catálogo de sanciones en Galicia destaca la velocidad, la única infracción que el año pasado pese a las restricciones de movilidad sumó más multas que el ejercicio anterior: más de 57.000 con retirada de puntos frente a las 56.011 de un ejercicio atrás. Por no usar el cinturón fueron denunciados más de 7.000 conductores y pasajeros en la red viaria gallega, apenas 400 menos que los 7.336 del ejercicio anterior. El consumo de alcohol redujo créditos a casi 6.500 automovilistas en Galicia durante el año del COVID, casi la mitad que los cerca de 11.200 de 2019. En el caso de otras drogas, se detectaron 2.770 infractores en la red viaria gallega, cuando hacía un año habían sido más de 4.000.