El Gobierno local de Ribeira, que encabeza el popular Manuel Ruiz Rivas, está pendiente de redefinir su organigrama tras la dimisión de la edila Ana Ruiz, quien ocupaba hasta la pasada jornada el área de Servicios Sociais, toda vez que anunció su salida de la Corporación.

El paso de Ruiz se produce después de que trascendiese que dejó a su hijo un local del que es copropietaria para celebrar una fiesta de cumpleaños el pasado sábado.

La fiesta, en la que inicialmente, según defendió la ya exconcejala, iba a haber unos pocos jóvenes, terminó con una afluencia elevada. De hecho, una veintena de jóvenes fueron identificados por la Policía Local. El bar llevaba meses cerrado y la situación, al trascender, provocó el malestar de los hosteleros. Los grupos de la oposición habían pedido también la dimisión de la concejala.

“Me arrepentiré toda la vida”, dijo Ana Ruiz en su despedida de la política, al tiempo que pidió disculpas a Ribeira por el “daño” que pueda haber causado. En concreto, dirigió sus disculpas al conjunto de vecinos, y más en concreto, a los hosteleros y a los padres de los jóvenes que fueron identificados y que se enfrentan a multas elevadas.

A su lado, el alcalde definió la jornada del martes como “uno de los días más duros que ha vivido en más de 30 años de política”. Destacó el paso de Ana Ruiz al dimitir y añadió: “En este tiempo seguro que cometí errores más grandes a nivel político y seguro que como padre también”.

Aunque Ana Ruiz sugirió en la rueda de prensa al regidor que encomendase sus áreas a su compañera Ana Barreiro, fuentes del gobierno local de Ribeira trasladaron a Europa Press que aún se trabaja en la redefinición del organigrama del gobierno local para reorganizar las funciones.

Además, está pendiente de cerrarse quién tomará el acta tras la salida de la corporación de la edila. El siguiente en la lista sería Javier Sampedro, pero fuentes municipales han indicado que aún no se ha ratificado si será finalmente quien entre en el Consistorio.