El año pos-COVID trae nuevos encargos para los astilleros de Navantia en la comarca de Ferrolterra. En plena ola de protestas por la falta de contratos e inversiones que garanticen la supervivencia de la plantilla y de las auxiliares, la empresa pública ha sellado su incursión en el hidrógeno verde. Tres semanas después de que Navantia cerrase un acuerdo con Imatech para fabricar turbinas de vapor en su fábrica de Ferrol, llega una alianza con la gasista Enagás para impulsar tres proyectos ligados al hidrógeno verde: uno de ellos se llevaría a cabo en las instalaciones de la fábrica de turbinas de Ferrol y los otros dos en Murcia y Canarias. Las iniciativas supondrían dejar de emitir una suma total de más de un millón de toneladas de CO2 al año.

Estos proyectos, que tienen como objetivo contribuir a la descarbonización de la industria y el sector del transporte (terrestre y marítimo) y abordar la Transición Ecológica de una forma justa e inclusiva, favorecerán la creación de empleo directo e indirecto.

Ambas compañías proyectan, de la mano de otros socios industriales españoles, la construcción de una planta de fabricación y diseño de electrolizadores de gran potencia para la generación de hidrógeno verde con una capacidad total de producción superior a un gigavatio por año, según informaron ayer en un comunicado. Para este proyecto, denominado Gigafactory y que ha sido presentado a la Comisión Europea como candidato a Proyecto Importante de Interés Común Europeo, Navantia aporta sus capacidades e instalaciones como las que ofrece su fábrica de turbinas de Ferrol para dotar al país de una planta de fabricación de electrolizadores propia para atender la futura demanda, y posicionarlo como productor de tecnología y de hidrógeno verde, así como potencial exportador de esta energía renovable.

El objetivo de Navantia y Enagás es desarrollar una planta para la fabricación de electrolizadores de gran capacidad —potencias iguales o superiores a los 20 megavatios, a partir de módulos de 5 megavatios cada uno— a través de la cual se evitarán unas emisiones de en torno a 736.000 toneladas de CO2.

Además, las dos compañías también impulsan un estudio para el desarrollo del mayor proyecto de hidrógeno renovable en Murcia, que tendría como objetivo servir de combustible para la movilidad terrestre y marítima en la operativa del puerto de Cartagena, así como reducir las emisiones de la industria del Valle, como la petroquímica. Este proyecto estima producir 25.000 toneladas de hidrógeno verde al año, lo que permitirá evitar hasta 272.000 toneladas de emisiones de CO2 al año en la región.

A este proyecto se suma su participación en el Clúster Hub Hidrógeno Renovable Canarias, que prevé la producción de hidrógeno verde en dos plantas situadas en Tenerife y Gran Canaria. En una primera fase tendrá una capacidad de producción de 1.000 toneladas de hidrógeno verde al año aproximadamente y permitirá descarbonizar varios sectores de actividad, como el de la energía, la industria, la movilidad y el sector servicios. En conjunto, se estima que se dejarán de emitir 10.400 toneladas de CO2.