El pico, las palas y las excavadoras trabajan a pleno rendimiento en el año posCOVID. La construcción es uno de los sectores que mejor se está recuperando de la crisis provocada por el estallido de la pandemia, según revelan los datos del Observatorio Industrial de la Construcción al cierre del pasado mes de junio. La buena marcha de la industria constructiva en la comunidad gallega se ve reflejada en los principales indicadores económicos, con un alza en el empleo, los contratos y las empresas, tal y como destacan desde la Fundación Laboral de la Construcción de Galicia.

En la actualidad, son más de 78.400 los trabajadores del sector afiliados a la Seguridad Social, en Galicia un 5,2% más que hace un año: un total de 51.002 en el Régimen General (un 6,8% más que en junio de 2020) y los 27.401 restantes, autónomos (+2,4%). La provincia de A Coruña se coloca a la cabeza de la plantilla autonómica con más de 35.400 empleados, un 4,8% más que el año pasado; seguida de Pontevedra, con casi 25.700, que lidera el alza en el conjunto de Galicia con un 7,4% más en relación a 2020. El volumen de operarios en Lugo y Ourense es similar, con casi 9.000 y 8.400, respectivamente, con un aumento de los trabajadores el 3,9% en el primer caso y del 2,1% en el último.

Los operarios de la construcción en Galicia representan casi el 6% del total en España, que supera 1,3 millones, un 6,6% más que hace un año. El alza en el empleo registrado en el conjunto del país se queda más de un punto por encima de la protagonizada en Galicia.

También se produjo un aumento de las empresas del sector dadas de alta. El mes de mayo se cerró con un total de 8.666 constructoras activas. Son ya un 6,4% más que hace un año y representan el 10,8% del total de empresas en la comunidad. A Coruña y Pontevedra concentran la mayoría, con un total de 3.600 y 3.204, respectivamente, seguidas de Lugo (1.119) y, finalmente, Ourense (957).

En relación a los contratos, en los primeros seis meses se firmaron 20.850, un 17,1% más respecto a 2020. Por sección de actividad, la Ingeniería civil registró el mayor incremento a nivel autonómico (32,3%, con un total de 1.225), aunque son las actividades de construcción especializada y la construcción de edificios las que suman el mayor número: 13.200 y más de 6.400.

El informe del Observatorio Industrial de la Construcción también recoge el número de visados de obra entre los meses de enero y abril: 1.171 unidades, un 21,2% menos que en el mismo periodo de 2020. En cuanto a los visados de reformas, la cifra alcanzó los 339 (-4,2%) y los de obra nueva fueron 780 (casi -30%).

La firma de hipotecas sobre viviendas en los primeros cuatro meses del año supera las 4.700, casi un 15% más que en el año COVID.

Y el gran revulsivo de la industria constructiva en el año pospandemia fue la licitación de la obra pública, con más de 732,8 millones en contratos de las administraciones en los primeros cinco meses del año, lo que supone un 168% más que el mismo periodo de 2020 y un 8,4% del total licitado en el conjunto del país. La licitación de la Administración Central fue la que experimentó la mayor crecida en la comunidad en el arranque del año con un 421,7% de aumento, hasta alcanzar los 304,1 millones de inversión en la comunidad.

Le sigue en el ranking, la licitación de la Xunta, por un importe que roza los 273 millones, casi el doble que hace un año. Y las administraciones locales sacaron a concurso entre enero y mayo obras por más de 156 millones, también casi dos veces más que en el mismo periodo de 2020.