La Xunta iniciará a finales de este año un “amplio estudio” sobre la experiencia de fusiones de Oza-Cesuras, en la provincia de A Coruña, y Cerdedo-Cotobade, en la de Pontevedra, y sus resultados de cara a “aprender” de la experiencia “y efectuar propuestas concretas en los ámbitos legislativo y económico con el fin de incentivar nuevas fusiones municipales”.

“De manera informal, algunos alcaldes se han interesado por estos procesos, por conocer las ventajas, de ahí la importancia de este estudio”, apuntó a Europa Press la directora xeral de Administración Local, Natalia Prieto. Por su parte, desde la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) indicaron que no han recibido “ninguna consulta ni manifestación de interés en esta línea”.

Del estudio proyectado por la Xunta, la directora xeral de Administración Local argumentó que “a día de hoy existen pocos, de cierto rigor, que analicen en profundidad, desde una perspectiva socio-económica y demográfica, los procesos de fusión que ha habido en Galicia”.

Del mismo informe, avanzó que, entre sus fines, estará analizar la repercusión de las fusiones sobre la calidad de los servicios prestados a los vecinos y sobre los presupuestos municipales. “También sobre cuál sería el intervalo poblacional a partir del cual ya se puede hablar de una mejora sustancial de todos los parámetros a la hora de prestar los servicios públicos básicos”.

“Dimensionando adecuadamente el tamaño de los ayuntamientos, mediante procesos de fusión voluntaria, pueden ponerse al servicio de la ciudadanía instituciones más eficaces y eficientes”, defienden desde la Administración gallega, que entre 2016 y 2021 destinó a los ayuntamientos de Oza-Cesuras y Cerdedo-Cotobade 10,5 millones del fondo adicional incluido en el de Cooperación Local.