“Galicia tiene un mapa político-administrativo del siglo XIX” y, pese a que su sociedad se halla inmersa en la era de la globalización o de internet, “ nada se movió”. Así aludía ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a que la “apuesta en serio” por la fusión de concellos iniciada en 2013 desde la Administración gallega “no caducó”. “No caducó la apuesta por la fusión, por la racionalización del territorio, su ordenación, y la garantía y estabilidad de los servicios públicos”, aseguró. La mengua demográfica, el hecho de que los concellos pequeños tengan una “enorme dificultad” para llegar a fin de mes y cumplir sus competencias y la necesidad de “blindar los servicios básicos en toda Galicia”, alegó, provoca que la Xunta quiera darle “una vuelta” al tema y, a través de un convenio con la Fundación Juana de Vega, analizar distintas posibilidades de agrupaciones o fusiones de concellos para el futuro.