Tiempo de castañas, tiempo de alimañas. En pleno puente de Todos los Santos, Galicia tiene más ganas de vida que nunca. Y lo demuestran las cifras de ocupación hotelera, con los centros históricos tomados por los visitantes entre vampiros y fantasmas. Así lo demuestra el Clúster Turismo. Según datos aportados por su presidente a Europa Press, Cesáreo Pardal, los establecimientos han logrado para estos días una ocupación que oscila entre el 85% y el 95% en toda Galicia. Y quizás con las ansias de evasión desatadas tras el confinamiento, el ocio se busca sobre todo en el campo. Las casas rurales consiguen el pleno, con sus plazas cubiertas al 100%.

Para estos días de terraceo y terror, a pesar del tiempo inestable, las zonas más demandadas para el alojamiento rural han sido la Costa da Morte o el concello ourensano de Allariz . Y entre las ciudades, imperan como siempre Santiago de Compostela y A Coruña. En esta última, los principales hoteles del centro aún contaban ayer con plazas libres pero con precios un 25% más altos de lo habitual. Rondaban los 100 euros noche para dos personas —en uno en concreto solo quedaban suites deluxe por 175 euros-. En cambio, para mediados de noviembre las tarifas bajaban a menos de 75 euros.

Galicia ofrece de todos modos precios más asequibles que el resto de las comunidades del norte. Este factor ayuda al bum turístico y en un contexto pandémico con restricciones en los viajes internacionales. Ya a mediados de semana, el 97% de las casas rurales gallegas colgaban el cartel de completas. Como mucho se encontraba alguna habitación, pero no el alojamiento entero demandado por los grupos familiares o de amigos. Más bajas son las cifras en hoteles, con una ocupación media del 60% en Santiago.

Precisamente, en la capital gallega aún podía encontrarse ayer alguna habitación para dos personas en las principales hoteles por precios que oscilaban entre los 100 y los 150 euros noche. Si se reservaba la misma plaza para dentro de 15 días, la tarifa bajaba entre 20 y 40 euros. Según un portavoz del colectivo hotelero, Carlos Regueiro (San Lorenzo), esta ciudad viene de un “verano muy bueno gracias al turismo nacional, y ahora se está animando el extranjero y el de congresos”. Según indicó a Europa Press, no se aguardaban muchas reservas de última hora debido a las previsiones meteorológicas.

Si remonta el turismo de congresos, nos encontraríamos ante una buena señal para el sector. El desplome vivido durante los meses de confinamiento se agravó aún más en esta especialidad. Y la recuperación es más lenta, ante la implantación de las conferencias y encuentros online. Para este otoño parece aliviarse un tanto la situación, sobre todo en Compostela con una programación de 18 eventos de este tipo en su Palacio de Congresos, desde principios de octubre hasta diciembre. Sus aforos van de los 300 a los 700 participantes. Pero aún se recuerdan con nostalgia los macrocongresos anteriores a la pandemia, cuando podían llegar hasta las 3.000 personas.

Tras año y medio de encierro, semiencierro y paulatino desconfinamiento, las sombras parecen alejarse de esta economía. El presidente del Clúster Turismo, Cesáreo Pardal, recalca que “el bono turístico de la Xunta vuelve a funcionar bien estos días”, después de un gasto superior a los 300.000 euros en el anterior puente.

Atrás quedan “19 meses de sequía, esperamos que la tendencia siga a la alza en los próximos meses”. De momento, la foto fija de terrazas llenas, calles repletas de visitantes y actividades de ocio en pleno Samaín brinda cierta esperanza tras unos tiempos aciagos.

Turismo sostenible con 700.000 euros más

Para la creación y comercialización de nuevos productos turísticos sostenibles, la Vicepresidencia Primeira y el Clúster Turismo de Galicia firmaban ayer un convenio bianual por 700.000 euros. La directora de Turismo de Galicia, Nava Castro, destacó la “necesidad de que el sector siga trabajando para cumplir la hoja de ruta del Plan Director 2021-2023 Galicia Destino Seguro, en el que la sostenibilidad es uno de los pilares fundamentales desde el punto de vista social, económico y medioambiental”. Entre las actuaciones previstas, se encuentra la creación de un Club de Produto Turístico Sustentable. También se trabajará la digitalización. Y se distribuirá material de promoción a través de turoperadores, agencias y organización de viajes.