Entre el duelo por la muerte y la frialdad por los trámites posteriores, se mueve todo aquel que pierde a un ser querido. Las gestiones se han multiplicado con la pandemia, con el agravante de las restricciones de movilidad. Y muchos familiares han lamentado el cobro de comisiones en las entidades bancarias para poder acceder a las herencias. Según denuncia el Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Galicia, muchos de los bancos llegan a pedir “comisiones improcedentes de entre 90 y 150 euros” a los familiares solamente por solicitar el certificado de cuentas y conocer el saldo existente. La sensación general es de que “estamos indefensos”, según trasladan desde esta corporación profesional.

Como indica la presidenta del Colegio de Gestores, Pilar Otero Moar, “se trata además de la primera gestión tras el fallecimiento para solucionar la herencia y poder tramitar el Impuesto de Sucesiones”. ¿Qué ocurre en muchos de los casos? “Cuando se presenta la testamentaria, los bancos tratan de demorar el trámite y dificultar el acceso del heredero, poner trabas o incluso exigir que se abra una cuenta en la propia entidad”, añade. Se trata además de una práctica no permitida por el Banco de España, y considerada “abusiva”.

La situación se agrava ya que los usuarios se encuentran más vulnerables. La opinión generalizada por parte de los Gestores Administrativos es que “la banca demuestra aquí poquísima empatía con el ciudadano, y en la testamentaría pone unas trabas enormes”. Comprenden que el sector financiero pasa por cierta precariedad, aún encima “sin atender a veces de forma presencial o con obligación de cita previa”.

Al final, el trámite puede durar incluso un año entre sinsabores como un bloqueo de las cuentas: “Y todo esto en herencias sencillas, por lo que la banca debería reflexionar”.

En caso de que el usuario no reciba el certificado gratuitamente, las gestoras recomiendan que acuda al Defensor del Cliente del banco. Y si aún así persiste la negativa, presente una queja ante el Banco de España. Pero aún hay otro inconveniente: los plazos del Impuesto de Sucesiones —seis meses desde el fallecimiento del causante— “Las certificaciones son imprescindibles para dicho impuesto, y mientras tanto los herederos se encuentran indefensos y con las cuentas bloqueadas”, añade Pilar Otero

Todo esto dificulta aún más el duelo: “Insisto en que necesitamos más empatía, porque estas personas pasan por una situación muy crítica”. Desde el Colegio aconsejan acudir a un profesional colegiado para recibir asesoramiento sobre este proceso, ya que esta persona se ocupará de lidiar con el banco para recuperar el dinero en el menor plazo posible.

Recomendación para no pagar

La organización recuerda por último que el banco también está obligado a entregar de forma totalmente gratuita los siguientes documentos: el certificado de los saldos de las cuentas del fallecido y los movimientos de las cuentas del deceso. Y además, la entidad financiera deberá proporcionar un medio para recibir ese dinero.

25.000 testamentos

Insiste el Colegio Oficialde Gestores Administrativos de Galicia en que no se paguen esas comisiones exigidas, y se acuda al defensor del cliente de la entidad para reclamar el dinero de la herencia. Si al cabo de un mes no hay respuesta, se puede reclamar al Banco de España. También alerta de que “desde que se inician las reclamaciones al defensor del cliente hasta que el banco permite retirar el dinero puede pasar hasta un año, un plazo que no todos los herederos están dispuestos a esperar”. En caso de que no se quiera esperar, los gestores recomiendan pagar la comisión improcedente y luego reclamarla: “Casi siempre se logra recuperar el dinero”.

Solamente durante el primer semestre de este año, en Galicia se registraron casi 25.000 testamentos. Muchos bancos obligan a abrir un expediente de testamentaría en el que “además de pedir numerosas condiciones para acreditar la condición de heredero se añade esa comisión”. La corporación profesional recalca que la información patrimonial tiene que ser gratuita para el acceso de los herederos. “Estos familiares no están obligados ni a contratar con el banco las gestiones de testamentaría ni a abrir una cuenta para poder recibir el dinero del familiar fallecido, tampoco se les puede cobrar por hacer una transferencia de la cuenta del difunto a la de los herederos”, señalan desde el colectivo de los gestores.