La tramitación de los presupuestos gallegos para el año 2022 y la ley de medidas fiscales y administrativas, también conocida como ley de acompañamiento, saldrán adelante con la aprobación definitiva en el pleno de la Cámara esta semana, tras incorporar más de medio centenar de cambios, la mayoría propiciados por el PP, y varios acuerdos con el PSdeG, especialmente vinculados a la ley de montes.

A las propuestas hechas por el Gobierno gallego en las cuentas, que ascienden a 11.627 millones, con un gasto social —según las cifras aportadas por la Xunta— de 8.660 millones, los grupos han añadido novedades y matizaciones, como ayudas a la compra de vivienda, una subida de los peajes autonómicos sostenida —por debajo del incremento del IPC que se proyecta— y deducciones de IRPF. El PP ha eliminado del proyecto legislativo el tramo de mayor gravamen para las rentas que superan los 100.000 euros que había incorporado el Ejecutivo autonómico por primera vez y que, de facto, nunca se ha llegado a aplicar en Galicia. También se incorpora un aval para la compra de vivienda a menores de 35 años de forma que quedará cubierto el 95% de una hipoteca.