La mayoría de comunidades autónomas se muestran escépticas sobre la promesa de que la reforma del modelo de financiación autonómica sea aprobada durante esta legislatura, ya que consideran que, con la primera propuesta del Ministerio de Hacienda en base al criterio de población ajustada y dada la complejidad del asunto, este nuevo sistema no estaría listo en los dos años que quedan. El sistema actual caduco en 2014 y ni el Gobierno del PP de Mariano Rajoy ni los dos presididos por el socialista Pedro Sánchez han aprobado uno nuevo. 

De hecho, el Ejecutivo de coalición entre PSOE y Unidas Podemos no incluyó en su Plan Normativo para 2022 la reforma del modelo de financiación autonómica, aunque el 3 de diciembre el Ministerio de Hacienda, dirigido por María Jesús Montero, remitió a las comunidades su propuesta para reformar el modelo de financiación autonómica en base al criterio de población ajustada, que era el que pedían las regiones infrafinanciadas como la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía. Según un estudio de Fedea, Galicia sería la segunda comunidad más perjudicada con el nuevo sistema.

Una vez hecho este movimiento, el pasado 31 de enero, las comunidades de régimen común, Ceuta y Melilla trasladaron a Hacienda sus alegaciones a esta propuesta, en las que mantenían sus críticas al planteamiento del Gobierno central.

Tras esto, las comunidades entienden que ahora el Gobierno tiene que convocar cuanto antes el Consejo de Política Fiscal y Financiera para iniciar el debate entre todas las regiones, que culminaría con un proyecto de ley que deberían aprobar las Cortes. Sin embargo Andalucía, Cantabria, Asturias, Castilla-La Mancha, Canarias o Murcia, entre otras, ven inviable que en los dos años que quedan de legislatura se pueda reformar el modelo de financiación.

Fuentes de la Xunta recuerdan que es el Gobierno el que decide sobre el ritmo y progreso. A pesar de ello, el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo convocó en noviembre una cumbre con otras siete comunidades para pedir una financiación justa.