El campamento romano y la mansión-viaria de Aquis Querquennis, conocido popularmente como A cidá, guarda la huella de un pasado que se remonta dos milenios en el tiempo. Permaneció ocupado entre el último cuarto del siglo I y hasta los años 20 del II, durante la construcción de la Vía XVIII o Vía Nova.

Está situado en Bande a orillas del río Limia en el embalse de As Conchas, que se encuentra al 49,5% de su capacidad máxima, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS).

El embalse das Conchas, donde se encuentra el campamento romano, está actualmente al 49,5%. Brais Lorenzo.

Durante una parte del año el yacimiento, un Bien de Interés Cultural desde 2018, no puede ser visitado. Cuando sube el nivel de agua del embalse los restos arqueológicos quedan inundados. Con la sequía ha bajado la presa y los restos del asentamiento son más visibles.

Vista cenital del yacimiento romano de Bande.

Desde el siglo XVI había ya noticias de estos restos arqueológicos, conocidos en la zona como A Cidá, aunque no fue hasta el siglo XX cuando se realizaron las primeras intervenciones arqueológicas, dirigidas por Florentino López Cuevillas a comienzos de los años 20. En aquellos momentos pensaban que se trataba de una mansión romana, no de un campamento militar. Fue en la década de los años 80, gracias a nuevos hallazgos y fotografías aéreas, cuando se planteó la verdadera naturaleza del recinto.