La provincia de Ourense siguió este jueves una jornada más castigada por los incendios forestales, aunque el Gobierno autonómico es optimista sobre la evolución. Según el último parte de la Consellería do Medio Rural, a última hora de hoy, los incendios de Laza y de Chandrexa de Queixa se unieron en un único fuego y las hectáreas quemadas ascienden ya, según las mediciones provisionales, a 2.100.

Un hombre saca una foto de un incendio.

Un hombre saca una foto de un incendio. Rosa Veiga

En todo caso, y aunque el fuego permanece activo, el departamento autonómico incide en que la situación evoluciona favorablemente hacia su estabilización.

Además, Medio Rural también informó de un fuego en Vilariño de Conso, en la parroquia de Sabuguido, que afectó al Parque Natural do Invernadeiro —en unas 0,21 hectáreas—. El conato se inició a las 17.39 horas y se dio por controlado a las 18.55 del miércoles.

Frente de las llamas en Laza, en Ourense. Rosa Veiga

Activos siguen también los fuegos iniciados, respectivamente, en la parroquia de Astureses, en Boborás, y en San Cosmede de Cusanca, en O Irixo. En el primer caso, hay 120 hectáreas quemadas, mientras que la superficie afectada por las llamas en O Irixo asciende a 680.

Pero también en esta zona los trabajos de extinción están dando frutos y Medio Rural traslada que ha sido desactivada la situación 20 en el distrito forestal XI O Ribeiro-Arenteiro, tras remitir el peligro para los núcleos de población. Tanto en el incendio de Boborás como en el de O Irixo se está avanzando en las líneas de control hacia su estabilización.

Entre tanto, permanece estabilizado el incendio registrado en Casaio, en Carballeda de Valdeorras, que ha calcinado 440 hectáreas.

Por otra parte, también sigue estabilizado el incendio iniciado en la parroquia de Cures, en Boiro. Medio Rural calcula que las hectáreas afectadas en este caso rondan las 2.200.

Extinguido

Y también en la provincia coruñesa, quedó extinguido a las 14.19 horas uno de los incendios de As Pontes, el iniciado en la parroquia de Vilavella. Ha quemado 59,82 hectáreas (9 arboladas y el resto de monte raso).

El otro incendio, en la parroquia homónima de As Pontes, permanece controlado con una estimación de superficie quemada de 105 hectáreas.

Mientras, la subdelegada del Gobierno en A Coruña, María Rivas, aseguró que la Guardia Civil investiga aquellos incendios “en los que existen fundadas sospechas de que sean provocados” y consideró que su trabajo da frutos, como el recién detenido en Coristanco.

En un acto en A Coruña, Rivas explicó a los medios que los “esfuerzos” de los medios estatales “están focalizados y concentrados en atajar esos fuegos” que asolan Galicia.

“Lo hacemos con todos los medios que tenemos a nuestra disposición en colaboración permanente con la Xunta de Galicia con el despliegue de la Brilat y la UME (Unidad Militar de Emergencias)”, ha dicho.

Esta labor de extinción se realiza “sin dejar de lado la investigación de los casos en los que existen fundadas sospechas de que sean provocados”, en los que trabaja la Guardia Civil.

De hecho, fue detenido un varón en Coristanco como supuesto autor de un incendio forestal, según trascendió.

“Seguimos trabajando en esas dos áreas. Actuar en los fuegos y en la investigación”, concluyó la subdelegada del Gobierno.

Por último, el PP gallego registró una iniciativa en el Parlamento gallego en la que solicita al Gobierno central la declaración de zona catastrófica para los municipios más afectados por los incendios del mes de julio, sobre todo en las provincias de Lugo y Ourense.

En concreto, son los ayuntamientos de Folgoso do Courel, Quiroga, A Pobra do Brollón y O Incio en la provincia de Lugo, y el Barco de Valdeorras, Carballeda de Valdeorras, Rubiá, Oímbra y Verín, en la de Ourense, según detalló el PP.

La superficie afectada en los primeros 10 días de agosto se acerca a las 8.000 hectáreas

Tras la nueva actualización, la superficie quemada por el fuego en Galicia en lo que va de agosto avanza hacia las 8.000 hectáreas. Esta cifra se suma a las más de 34.000 que ardieron en la segunda quincena de julio, principalmente a raíz de las tormentas secas del 14 de julio, cuando rayos provocaron medio centenar de incendios. Aquí, se incluyen los dos mayores fuegos en la historia de Galicia desde que hay registros: O Courel (Lugo) —11.100 hectáreas— y Valdeorras (Ourense) —10.500 hectáreas—. En la ola de fuegos del mes de agosto, el mayor hasta la fecha ha sido el de O Barbanza, con 2.200 hectáreas arrasadas —aunque el de Laza ya está casi al mismo nivel, tras su unificación con el fuego de Chandrexa—. El de Boiro se inició en la chimenea de una vivienda particular, según la investigación realizada por la Policía Autonómica. Aunque está estabilizado, cumplió una semana todavía sin controlar tras iniciarse el 4 de agosto.