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El 46% de los muertos en carretera que habían bebido arrojaron tasas de intoxicación etílica

De las 83 autopsias realizadas el año pasado a víctimas de accidentes de tráfico en Galicia, 34 habían consumido | Casi la mitad de los positivos en alcohol superaban los 2 g/l

Cartel de control de alcoholemia de la Guardia Civil. | // IÑAKI ABELLA

Ya han pasado casi 40 años del Si bebes no conduzcas al que recurrió la DGT para atajar las negras estadísticas de consumo de alcohol en carretera, pero todavía hoy son muchos los que se ponen al volante tras haber consumido una copa de más u otras sustancias estupefacientes. Pese a las continuas campañas de sensibilización sobre el nefasto binomio que suponen alcohol y/o drogas con la conducción, el endurecimiento de las multas y el refuerzo de la vigilancia, el balance de las autopsias a los fallecidos en accidentes de tráfico revelan que queda camino por recorrer para evitar que el consumo de alcohol o drogas impidan la vuelta a casa. De los 113 fallecidos el año pasado en las carreteras gallegas, un tercio había consumido alcohol y/o drogas y de los que habían tomado una copa de más, el 46% arrojaban tasas de intoxicación etílica, según la memoria de 2021 del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga).

Aunque en el año de la pandemia se redujo la movilidad por las restricciones impuestas, tanto ese ejercicio como el pasado las tasas de conductores y peatones muertos con presencia de alcohol u otras sustancias no han dejado de crecer: en 2020, un total de 27 de los 104 fallecidos dieron resultado positivo (26%) y en 2021, 34 de las 113 víctimas mortales (más de un 30%). El porcentaje se sitúa ya casi diez puntos por encima de 2014 (20,2%), año en el que el Imelga inició una colaboración con la Guardia Civil de Tráfico y las Policías Locales para conocer las circunstancias de las muertes en siniestros viarios. La memoria del año pasado del Imelga revela que de las 83 autopsias realizadas a víctimas de accidentes de tráfico —los casos de muerte diferida o con tratamiento previo al fallecimiento no se incluyen en el estudio—, 34 dieron positivo en alcohol, drogas o medicamentos, lo que supone el 40,5%.

Pero lo que resulta más preocupante es que un total de 13 víctimas mortales presentaban tasas de alcohol superiores a los 2 gramos por litro de sangre, lo que supone un 46,4% —casi la mitad— de los 28 positivos por alcohol estudiados ya que dos se descartaron por no estar especificada la cantidad. Esta tasa, según advierte el Imelga, se corresponde “con una intoxicación etílica, independientemente de la tolerancia de los sujetos”. Y en otros dos casos, se llegó a superar los 3 g/l, lo que indica una intoxicación muy grave.

En los 28 positivos por alcohol estudiados el año pasado, no hubo ninguno en los que la cantidad fuera inferior a la tasa permitida para los conductores en general (0,5 g/l en sangre o 0,25 mg/l en aire espirado). Estudios en materia de seguridad vial alertan de que ya con tasas por debajo del límite legal se produce excitación emocional, tolerancia del riesgo y subestimación de la velocidad. Ya con una tasa de entre 0,25 y 0,40 mg/l de alcohol aparece la falsa seguridad, la mayor agresividad y la mala percepción de las distancias multiplica el riesgo por cinco el riesgo de accidente. Pero con una tasa entre 0,40 y 0,75 mg/l las probabilidades de salirse de la vía o colisionar con otro vehículo se multiplican por nueve debido a la sobrestimación de la capacidad, la mayor tolerancia al riesgo y la visión doble.

De los 34 positivos detectados en las autopsias practicadas a fallecidos el año pasado en las carreteras gallegas, el alcohol es la droga más consumida: 21 casos con solo presencia de alcohol, (62%), siete más que se combinaban con drogas (20,5%) y otros dos en los que además había se detectaron psicofámarcos. Con solo presencia de drogas, hubo dos casos y otros dos, son solo psicofármacos.

En cuanto al sexo de las víctimas, casi el 48% de los varones fallecidos el año pasado en carretera había consumido alcohol y/o drogas, mientras que en el caso de las mujeres el porcentaje se reduce al 21%. En relación a la edad, entre los 31-40 y los 21-30 son los que concentran mayores consumos, 8 casos y 6, respectivamente.

A Coruña, la provincia con más víctimas

Los siniestros viarios ocurridos el año pasado en Galicia dejaron un total de 113 fallecidos, lo que supone el 20,3% del total de muertes accidentales registradas en la comunidad, según revela la memoria del Imelga. 2020 fue el año con menos víctimas mortales en la red viaria gallega, ejercicio marcado por las restricciones de movilidad tras el estallido de la pandemia. Y 2021, fue el segundo, frente a 2014 y 2016 que registraron los peores datos (143).

A Coruña se mantiene como la provincia gallega con más muertos en el asfalto: un total de 47 el año pasado, lo que supone el 41,5% del total en la comunidad. Le sigue Pontevedra, con 31 (35%) y finalmente Ourense, con 17, y Lugo, con 14. En cuanto al perfil del fallecido, predominan los varones (76%), más del doble que las mujeres. Además, hay una notable diferencia según el tipo de usuario se trate de hombres o mujeres fallecidas. El mayor número de víctimas mortales son conductores —representan casi el 63%—, seguidos de los peatones (un 21%). Como en años anteriores, los varones sufren más la accidentalidad como conductores (71%) y las mujeres como peatones (44,4%).

De la tasa cero hasta permitir un consumo de 0,8

El mapa europeo en los límites al alcohol al volante es muy dispar. En un extremo se encuentran Malta, Reino Unido y Malta, los países con las tasas más permisivas. Tanto en Inglaterra como en Gales e Irlanda del Norte, el límite con el que se puede conducir es de 0,8 gramos de alcohol por litro de sangre. En el caso de Escocia, el límite es el mismo que en España: 0,5 g/l. En el otro extremo del mapa se encuentran República Checa, Hungría, Eslovaquia, Croacia o Rumanía, con tolerancia cero al tándem alcohol y volante. 0,0 exigen a la hora de ponerse al volante. En Países Bajos, Suiza, Eslovenia, Portugal, Luxemburgo, Liechtenstein, Italia, Grecia, Alemania, Francia, Austria, Dinamarca o Chipre, el límite es el mismo que en España.

En los países del Este, como Estonia, Polonia, Suecia y Noruega permiten a sus conductores consumir un máximo de 0,2 g/l. En Chipre y Finlandia la tasa permitida es de 0,22. En esta radiografía del consumo de alcohol permitido al volante, España se encuentra en la parte media de la tabla, coincidiendo con muchos países del entorno en el límite establecido. Mientras hay otras legislaciones del entorno más permisivas también hay otras en los que el consumo del alcohol está directamente prohibido al volante.

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