La Xunta logró ayer el apoyo de empresarios y sindicatos presentes en la Mesa do Diálogo Social para impulsar los más de treinta proyectos que Galicia quiere que logren fondos Next Generation, el plan de la Unión Europea para financiar la transformación de la economía de los 27 hacia un modelo “verde y digital”.

Todas las partes mantuvieron ayer un encuentro en Santiago. Por parte de la Xunta acudieron el vicepresidente primero y conselleiro de Economía, Francisco Conde; el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos; y la conselleira de Emprego e Igualdade, María Jesús Lorenzana. Por parte de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) asistió su presidente, José Manuel Vieites, y por parte de los sindicatos la secretaria xeral de CCOO, Amelia Pérez, y su homólogo de UGT, José Antonio Gómez.

“Hay una visión compartida y vamos a seguir trabajando conjuntamente para fortalecer esa visión”, apuntó Conde sobre los proyectos gallegos. Entre ellos, se encuentran la fábrica de fibras textiles de Altri, el centro de producción de fertilizantes y biometano de Reganosa, Repsol y Naturgy o la planta de hidrógeno de Reganosa y EDP en As Pontes.

Dos de los participantes en el encuentro acudieron antes al Parlamento para exponer los presupuestos de sus departamentos para 2023. Conde avanzó que concentrará sus “esfuerzos” en reducir la factura eléctrica de los gallegos e inyectará 80 millones en el Instituto Enerxético de Galicia (Inega). Su departamento contará con un 12% más de recursos hasta sumar 524 millones.

Corgos defendió las rebajas fiscales aprobadas para el próximo año, que considera “compatibles” con el refuerzo del sistema de bienestar, extremo criticado por BNG y PSdeG.