La Fiscalía y la acusación particular pedían una condena de multa por un delito leve de maltrato de obra, pero el juez absuelve al alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, tras el incidente con una sindicalista de Comisiones Obreras, a la que apartó de un empujón, el pasado mes de mayo, durante una concentración a las puertas del Concello por la huelga del transporte.

"Bien es cierto que su reacción quizás sea un tanto desproporcionada pero en ningún caso la misma alcanza la intensidad suficiente como para ser considerada delictiva".

El magistrado Leonardo Álvarez, que sustituyó a su compañero Luis Doval tras apartarse este debido a que su mujer fue contratada este mandato como personal de confianza del gobierno local, dicta, con fecha de un día después del juicio, una sentencia que no es firme y admite recurso de apelación ante la Audiencia Provincial.

Así rezan los hehos probados de la sentencia: "Resulta acreditado que en el curso de una manifestación que estaba teniendo lugar a las puertas del ayuntamiento de Ourense el 03-05-22, Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Ourense, tiene la intención de dirigirse a los manifestantes empleando un megáfono que a tal efecto parecía poner a su disposición Mª Dolores Palmero Vázquez. Sin embargo inmediatamente se produce un cambio de actitud en el señor Jácome, quien parece estar enfadándose al tiempo que se dirige a María Dolores empleando la expresión “no me toques”, lo que a su vez provoca una reacción en Mª Dolores quien se baja la mascarilla, toma el megáfono y a escasos centímetros de la cara del señor alcalde grita la expresión “Fala”, lo que a su vez provoca que el señor Jácome la empuje de forma brusca, para acto seguido sujetar durante varios segundos a Mª Dolores Panero, justo hasta el momento en el que varias personas se interponen entre ambos, iniciándose entonces una pequeña discusión entre Gonzalo Pérez Jácome y Mª Dolores Panero Vázquez, concluyendo de este modo el incidente".

El regidor -recoge la sentencia- dijo en la vista que "en ningún momento tuvo la intención de agredir o maltratar a la denunciante, afirmando que lo único que pretendía era apartar a la denunciante y que reaccionó de este modo por la utilización que María Dolores realizó del megáfono justo a escasos centímetros de su cara, afirmando que tenía temor a que la denunciante le pudiese causar algún tipo de lesión auditiva".

Tras analizar el vídeo aportado al juicio como prueba, el juez considera que "a juicio de este instructor la actuación del señor Jácome es una mera reacción al hecho de que María Dolores Vázquez utilizase el megáfono a escasos centímetros de su cara, y esto lo evidencia el hecho de que después de propinar el empujón la sujetase durante varios segundos con la que parece clara intención de evitar que la denunciante pueda utilizar nuevamente el megáfono cerca de su cara, siendo también significativo el hecho de que después del empujón se inicie una discusión entre denunciado y denunciante en la que el Sr. Jácome parece estar reprochando alguna cosa a Mª Dolores, lo cual también es compatible con la versión de los hechos que ofreció en el acto de la vista Gonzalo Pérez Jácome".

Esta mañana, tras conocer la sentencia, el alcalde insistía en su versión: "Realmente quien sufrió el ataque fui yo, porque estuve a punto de sufrir un daño acústico severo ya que me gritó cerca el oído con el megáfono".

Jácome subraya que "aparté de golpe el megáfono para evitar ese daño acústico, y encima me denuncian a mí y la oposición pidió mi dimisión en el Concello de Ourense y la Diputación. Me llevaron a juicio, me estuvieron tildando de agresor y ahora el juez le quita la razón a todos los que me acusaron".