Cesan las lluvias, pero se mantiene la preocupación por el elevado caudal de los ríos en Galicia. Han sido muchas jornadas de intensas precipitaciones que se suman a un año hidrológico protagonizado por el agua. Desde octubre ha llovido el triple de lo habitual y la acumulación ha dado lugar a crecidas, desbordamientos e inundaciones, a lo que se suma la coincidencia de las precipitaciones con el deshielo.

El Miño y el Sil en su
confluencia en Os Peares. 
  | // FERNANDO CASANOVA

El Miño y el Sil en su confluencia en Os Peares. | // FERNANDO CASANOVA Redacción/S. de la Fuente

Los ríos Mendo en Betanzos, el Tambre en Oroso, el Ulla en Santiso y Touro, el Mera en Ortigueira, el Furelos en Santiso y el Xallas en Santa Comba figuran entre los de la provincia de A Coruña que están en situación de alerta a través del Plan Especial ante el riesgo de inundación en Galicia (Inungal), puesto en marcha por la Dirección General de Emergencias e Interior ante el crecimiento significativo de varios cauces. El Miño ha estado en el foco desde el inicio de la semana en puntos como Cospeito —donde quedó inundado un colegio—, Lugo, Ourense y Salvaterra, pero especialmente en A Peroxa, donde este viernes alcanzó el estado de emergencia por “riesgo alto” de desbordamiento.

El embalse de Os Peares se encuentra al 98,5% de su capacidad, por lo que está liberando agua por las cuatro compuertas. Esto provoca que el caudal del Miño a su paso por esta localidad, donde también recibe al Sil, circule a 1.873 metros cúbicos por segundo, con un nivel que ha superado los 7,50 metros de altura, dos por encima del umbral máximo del alerta.

El alcalde de A Peroxa, Manuel Seoane, señala que los destrozos provocados por la crecida afectan a la zona de árboles y el paseo fluvial, sin que se hayan registrado daños en viviendas. La edificaciones próximas al río, apunta el alcalde, empiezan en un nivel bajo, pero los sótanos están vacíos. De llegar a producirse inundaciones, dice, no habría daños considerables. En cambio, señala que la mayor “emergencia” está en el resto del municipio, donde el temporal de estos días ha provocado la caída de muros y destrozos en las carreteras. “Una factura de gastos considerable”.

La gran cantidad de agua que circula por este cauce fluvial afecta también a la ciudad de Ourense, con la presa de Velle al 80% y un caudal de 2.097 metros por segundo. La crecida cubre las piscinas de Oira, áreas recreativas y paseos. A última hora de la tarde de ayer se encontraba en nivel naranja, a medio metro del umbral de alerta.

El plan especial de inundaciones advierte también de la situación del mega, en Castrelo do Val y en Rabal; del río Arnoia en Arnoia, y del Sil a su paso por O Barco de Valdeorras, donde están cubiertos los paseos del Malecón.

Los desbordamientos provocaron numerosas incidencias en la provincia. Protección Civil de Verín comunicó la situación al 112, destacando que, si bien no había riesgo de inundación porque las construcciones están elevadas, varias viviendas quedaban incomunicadas al no tener acceso por ningún otro vial.