Los expertos Frans Heijnen y James Robert Catmur, encargados de elaborar un informe para la aseguradora QBE, han concluido durante su comparecencia en el juicio del Alvia que el accidente de Angrois era previsible y que ambas entidades deberían haber sido proactivas a la hora de identificar los riesgos.

"Era previsible al 100% que se produjese un accidente" han manifestado los peritos al asumir que no se puede gestionar algo que no ha sido previamente identificado como peligro.

Al mismo tiempo, han advertido que, si bien "se puede deducir que la responsabilidad global es del gestor de la infraestructura", ambas partes deberían haberse cuestionado, por ejemplo, en qué condiciones se iba a admitir la desconexión del ERTMS – uno de los supuestos causantes del accidente - y durante cuánto tiempo.

La defensa de Adif ha puesto en relieve que la UTE realizó el informe integral de evaluación de riesgos, que se llevaron a cabo las pruebas de integración previas a la puesta en marcha del servicio y que el marco normativo recogido en la Directiva 810/2007 excluía la consideración del factor humano.

Catmur no ha dudado en responderle: "Usted está haciendo una cosa que odio: intentar bloquear mitigación de riesgos".

A continuación, los peritos han procedido a explicar que lo ideal hubiera sido disponer de un estudio de seguridad de "cada subsistema y luego uno global para la operación de la línea" dado que el de la UTE es "general y no punto a punto".

Respecto a las pruebas de integración, Heijnen ha señalado que "no pueden detectar todos los peligros de la línea", que son para comprobar el funcionamiento del sistema, "no de su integración".

Ante esto, Adif ha apuntado que "esa es su opinión", a lo que Heijnen le ha replicado que "es consenso del sector".

Al abordar el marco normativo, este mismo experto ha asegurado que le "da igual dónde figura" que la evaluación de riesgos tenga que atender al factor humano en la Directiva si esta misma dice que "tiene que gestionar la seguridad de la línea teniendo en cuenta todos los actores que intervienen en ese proceso de operación", algo que, según él, no se cumplió.

Además, los peritos han añadido que el maquinista es el "eslabón final" y han criticado la falta de "barrera tecnológica entre el factor humano y la operación", coincidiendo con lo ya expuesto con anterioridad por otros peritos sobre que el margen de seguridad de la curva no actúa como barrera por sí misma ya que "viene determinado por la orografía".