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El parque automovilístico de Galicia supera ya los 14 años, un 40% más que hace diez años

La comunidad gallega tiene la cuarta tasa más alta de España. Con vehículos de menos de una década, se evitarían cada año una veintena de fallecidos en las carreteras gallegas

Vehículos pasan la ITV en las instalaciones de Espíritu Santo, en Sada. | // CARLOS PARDELLAS

En carretera, la edad sí importa. A más antigüedad del parque automovilístico, mayor es el riesgo. Contaminan más, tienen más problemas mecánicos y, de no hacer el mantenimiento adecuado y las revisiones pertinentes, se convierten en un auténtico peligro, ya que el riesgo de fallecer o resultar herido grave en caso de accidente es doble si se conduce un coche de entre 10 y 15 años en relación a un vehículo con menos de un lustro. Galicia es la cuarta comunidad con su parque de vehículos más envejecido, con una media de 14,3 años, más de un año por encima de la media en el conjunto del país (13,1). A la cabeza de la flota más antigua se coloca Extremadura (15,1 años), seguida da Castilla-La Mancha y Casilla y León (14,6). En el otro extremo están Comunidad de Madrid (10,4), seguida de Cataluña (12,5) y Baleares (12,7), según el estudio de la Fundación Línea Directa Coches obsoletos, riesgo real. Influencia de la antigüedad del parque automovilístico en la accidentalidad.

A día de hoy se ven en carretera coches dignos de colección, con matrículas provinciales en vez de europeas y millones de vehículos con sistemas de seguridad con más de una década de antigüedad. Las cifras son alarmantes: casi 23 millones de vehículos en España —dos de cada tres— superan ya los diez años y 16,2 millones circulan desde hace ya más de 15 años. En los últimos tres años, las matriculaciones se han desplomado más de un 35% en España y esto ha convertido el parque español en uno de los más antiguos de los países del entorno.

Para los colectivos de seguridad vial es una prioridad rejuvenecer el parque móvil porque —aseguran— “un coche puede salvar vidas”. Los vehículos nuevos cuentan con tecnologías avanzadas que contribuyen a reducir la siniestralidad y a mejorar el confort y la calidad del viaje. Los fabricantes señalan que los vehículos de hoy en día emiten un 30% menos de dióxido de carbono que uno de más de diez años. Añaden que también suponen un ahorro considerable para el bolsillo de los ciudadanos porque los automóviles nuevos —indican— pueden reducir hasta un 30% el consumo y si se le aplica una conducción eficiente, puede generar para el usuario un ahorro una media de 900 euros al año.

¿A qué obedece esta tasa tan alta de vehículos que superan los diez años de antigüedad? En el informe de la Fundación Línea Directa, aluden a la situación económica, los cambios sociales relacionados con la movilidad y la conciencia medioambiental, las crisis de suministros o, más recientemente, la inflación y el encarecimiento del combustible, que han lastrado las ventas de automóviles. La evaluación de la edad del parque automovilístico arroja cifras “preocupantes”, según advierte el estudio, ya que es un 38% más antiguo que hace una década, en el caso de Galicia más de un 40%.

El informe advierte del impacto de la antigüedad de la flota automovilística en la seguridad vial. En la última década, fallecieron casi 2.700 personas en las carreteras españolas en vehículos que superaban los 15 años y el porcentaje de coches que se vieron implicados en este periodo en siniestros mortales se triplicó, pasando del 15% al 44% del total. La proporción de accidentes con heridos graves en los que se vieron implicados coches de más de 15 años también se triplicó desde 2011, pasando del 12% al 39%.

En su estudio, la Fundación Línea Directa también trata de cuantificar cuántas vidas se salvarías con la renovación del parque automovilístico: si se lograra rebajar la edad media de los vehículos españoles por debajo de los 10 años, se podrían salvar anualmente hasta 260 vidas, una veintena en las carreteras gallegas.

Desde Fundación Línea Directa señalan que la adquisición de un coche nuevo supone un gran esfuerzo económico en un momento como el actual, marcado por la inflación y el encarecimiento de la financiación. Por eso, su directora general, Mar Garre, sostiene que “ahora más que nunca, es vital que mantengamos nuestros vehículos en perfecto estado, que pasemos la ITV en los plazos oficiales y que hagamos las revisiones pertinentes. No hay que olvidar que, cuando nos ponemos al volante, se trata de nuestras vidas y la de nuestras familias”.

Los conductores gallegos reducen el gasto en mantenimiento del coche más de un 30%

El gasto familiar en la puesta a punto del vehículo se ha resentido. En los últimos diez años, recoge el estudio de la Fundación Línea Directa, el coste medio en el mantenimiento pasó de 625 euros a 497, un 20% menos, mientras que en Galicia el recorte fue mayor, un 31% menos (de 789 a 544). Con este ajuste en el bolsillo de los conductores, no es de extrañar que los defectos detectados en las ITV se agraven, especialmente los que resultan más importantes para la seguridad vial. En el último lustro, los defectos graves o muy graves aumentaron de manera significativa en el sistema de alumbrado (44%), dirección (34%), ruedas, ejes, neumáticos y suspensión (26%), motor y la transmisión (10%) y frenos (10%). Esta tendencia se recrudece con la antigüedad, ya que, en la ITV, los vehículos que superan los 10 años suponen casi el 90% del total de los defectos graves en los neumáticos y el 93% de los de alumbrado. En Galicia, el alumbrado y la señalización son los elementos que más averías han sufrido, detalla el informe. La mitad de los coches que pasan la ITV revelan defectos en la primera inspección y uno de cada cinco presenta deficiencias graves o muy graves. En el sector preocupa el absentismo ya que cuatro de cada diez vehículos que deberían haber pasado la ITV en 2021, no lo hicieron.

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