La Policía española y el Servicio de Vigilancia Aduanera han interceptado en el Atlántico un velero que se dirigía a Canarias cargado con un alijo de 2.500 kilos de cocaína y han detenido a sus cuatro tripulantes, tres ciudadanos colombianos y uno francés.

La operación es “fruto de la coordinación aduanera y policial, que, mediante intercambio y análisis de la información obtenida en sus respectivos ámbitos, en este caso por parte del Área Regional de Vigilancia Aduanera en Canarias y del Greco (Grupos de Respuesta Especial para el Crimen Organizado) Galicia de Policía Nacional, permitió detectar a principios de verano el velero Mambo en las Islas Canarias”.

Esta investigación arrancó en Galicia y narcos de esta comunidad están vinculados al alijo, según las fuentes consultadas. El yate fue abordado el 5 de diciembre por el buque de operaciones especiales de Vigilancia Aduanera Fulmar, que había partido en su búsqueda una semana antes desde el puerto de Cádiz, en condiciones de fuerte viento y oleaje.

La tripulación del Fulmar se percató desde el primer momento de que el velero transportaba droga, porque “se apreciaban desde el exterior una gran cantidad de fardos como los que se utilizan habitualmente para el transporte de la cocaína”, asegura Interior.

Tras el abordaje, fueron arrestados los cuatro tripulantes de la embarcación: tres hombres, dos colombianos y uno francés, y una mujer, de Colombia, que han ingresado en prisión provisional con cargos de tráfico de drogas.

El barco fue remolcado con su alijo al puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Las navegaciones, estancias y comportamientos de los tripulantes del velero hicieron sospechar a los agentes que podrían estar reconociendo la zona y los puertos deportivos de las islas para una futura operación de introducción de estupefacientes, “como a posteriori se ha podido constatar”.