El Corredor Mediterráneo cambia de vía y Galicia espera por el comisionado

Se prevé transformar al ancho internacional la línea entre Alicante y Barcelona

REDACCIÓN

Los trabajos en el Corredor Mediterráneo avanzan a buen ritmo. Antes de que termine el año se iniciarán las obras para transformar a internacional el ancho de vía. Mientras, en Galicia el recién nombrado Comisionado del Corredor Atlántico prevé reunirse con el sector del transporte a principios de marzo pero aún no ha fecha prevista para un encuentro con la Xunta. Esta cita es vital para impulsar los proyectos de modernización de la red ferroviaria de mercancías de la comunidad.

En el Mediterráneo, según las Declaraciones de Adif sobre la Red de 2023 y 2024, se iniciarán los trabajos para la transformación al ancho de vía internacional entre Alicante y Barcelona antes de que termine el año, En concreto, en el Catálogo de Restricciones de Capacidad de cada una de ellas, en las que se indican todas las afecciones previstas en el tráfico ferroviario por la realización de obras sobre las vías.

En estos documentos, que son de acceso público, se recogen las diferentes actuaciones a realizar en el trazado del Corredor a partir de este mismo ejercicio para que, en un futuro más bien cercano, todo el recorrido se realice por vías de ancho internacional. Algunas de estas obras se sitúan en la provincia de Alicante, aunque el grueso tiene lugar fuera. Lo más significativo es el cambio de amplitud de las vías en casi 200 kilómetros de recorrido, entre Castelló de la Plana y los alrededores de la estación de alta velocidad de Camp de Tarragona.

Desde principios de 2020, cuando se puso en marcha en ancho ibérico la llamada variante de Vandellòs que eliminó el tramo de vía única que hacía de cuello de botella del trazado, los trenes Euromed pasan por un cambiador de ancho en el paraje de La Boella, cerca de la estación de alta velocidad que da servicio a Tarragona y su entorno. Esto les permite utilizar hasta Barcelona la línea procedente de Madrid, con el consiguiente ahorro de tiempo. Ahora, la idea es transformar de ancho ibérico a internacional la línea del Corredor Mediterráneo, de manera que ese cambiador de ancho ya no sea necesario.