El Gobierno cesa a la gallega Pardo de Vera por el fiasco de los trenes de vía estrecha

Transportes la destituye para atajar el escándalo a tres meses de las elecciones locales | La ‘número dos’ del ministerio se había comprometido a agilizar estos proyectos

Isabel Pardo de Vera.  | // EUROPA PRESS

Isabel Pardo de Vera. | // EUROPA PRESS / Paula Pérez

Paula Pérez

La ministra de Transportes, Raquel Sánchez, ha destituido a su número dos, la secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera, quien se había convertido, por su condición de gallega, en la principal defensora de infraestructuras claves para Galicia dentro del Gobierno.

Isaías Táboas.  | // EFE

Isaías Táboas. | // EFE / Paula Pérez

Su cese fulminante es un intento de atajar la crisis desatada por los errores en el diseño de los trenes de ancho métrico (vía estrecha), que circulan por el norte de España y contentar así a los gobiernos de Cantabria y Asturias, que llegaron a pedir la cabeza de la propia ministra.

El origen del problema surge cuando Adif encargó en 2019 a Renfe adquirir 31 trenes de vía estrecha (la antigua red de Feve) para renovar la flota de cercanías que circula por Cantabria, Asturias, País Vasco, Castilla y León y Murcia. Renfe adjudicó el contrato por 258 millones de euros y se lo adjudicó a CAF por algo más de 196 millones. Pero a principios de 2021 se detectó que los trenes no cabían por los túneles. Aunque el material rodante aún no había empezado a fabricarse, este error podría suponer un retraso de hasta tres años.

Y así estalló la crisis política, en vísperas además de elecciones autonómicas y municipales el próximo mes de mayo. El Ministerio de Transportes abrió una auditoría y cesó a dos cargos técnicos en Adif y Renfe. Pero esto no dejó satisfechos a los gobiernos de Cantabria y Asturias. El presidente del Principado, el socialista Adrián Barbón, no descartó incluso pedir el cese de la ministra Raquel Sánchez, si no le convencían sus explicaciones.

Para apagar el incendio, ayer, pocas horas antes de que la titular de Transportes se reuniese con los presidentes autonómicos de Cantabria y Asturias, se hizo pública la dimisión, más bien forzada, de la secretaria de Estado de Transportes, que estaba al frente de Adif cuando se adjudicaron los trenes fallidos, y del presidente de Renfe, Isaías Táboas.

Alto cargo muy cualificada

La marcha de Pardo de Vera deja a Galicia sin una de sus principales valedoras en materia de infraestructuras. Nacida en Lugo, con ella se firmó el enlace ferroviario al puerto exterior de A Coruña. Es Ingeniera de Caminos, Canales y Puertos por la Universidade da Coruña. Se trata de una alto cargo muy cualificada, que ha desempeñado puestos de responsabilidad con Gobiernos de distintos colores políticos. De hecho, fue la popular Ana Pastor quien, siendo ministra de Fomento con Mariano Rajoy, la fichó en 2016 como número dos de Adif compatibilizando el cargo de directora general de Explotación y Construcción y la dirección general de Adif Alta Velocidad.

Su papel fue clave para desbloquear 17 contratos del AVE a Galicia en 2017 —siendo entonces ministro el popular Íñigo de la Serna—. Estas obras llevaban años paralizadas ante los modificados presentados por las empresas contratistas. Isabel Pardo de Vera ascendió después en el escalafón y se convirtió en 2018 en presidenta de Adif y en 2021 fue nombrada secretaria de Estado de Transportes, la número dos del ministerio.

Su vinculación con Galicia la convirtió así en la principal interlocutora del Gobierno para abordar proyectos clave en la comunidad. Mientras en el ministerio se guardaba silencio en la defensa de infraestructuras como el Corredor Atlántico frente a la apuesta explícita por el eje Mediterráneo, Pardo de Vera reafirmó su compromiso con el tren de mercancías gallego. Hace solo un mes nombró un comisionado para hacer valer esta infraestructura.

En lo que respecta a la AP-9, intentó amortizar la deuda con Audasa por las obras de ampliación, para evitar así la subida de peajes, pero finalmente la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, obligó a dar marcha atrás a esta medida.

Pendiente deja, sin embargo, la llegada de los trenes Avril que permitirán extender la alta velocidad a todas las ciudades gallegas y para los que todavía no hay fecha así como la reparación del viaducto de la A-6.

Y cae el presidente de Renfe, en plena liberalización del servicio

Además de Isabel Pardo de Vera, el fiasco de los trenes de ancho métrico se ha cobrado otra víctima: el presidente de Renfe, Isaías Táboas, que abandona su puesto en pleno proceso para liberalizar los servicios de alta velocidad para abrir la entrada a otros operadores ferroviarios en el mercado. Y aquí en Galicia su marcha coincide con la oleada de críticas de viajeros y también de la propia Xunta que se quejan por el recorte de servicios ferroviarios acometidos con la pandemia y que todavía no se han recuperado. De hecho, la Consellería de Infraestruturas ha reclamado al Gobierno que se reponga el 22% de los trenes regionales suprimidos por la crisis sanitaria del COVID. Táboas, valenciano de nacimiento, tiene, sin embargo, vínculos con la comunidad gallega pues su madre es de Redondela y su padre de Teis. Se formó, sin embargo, en la sala de máquinas de la Generalitat de Cataluña, como uno de los hombres de máxima confianza de José Montilla. De hecho, fue uno de sus escuderos cuando éste fue ministro de Industria entre 2004 y 2006 como director de su gabinete. Empezó su relación con Renfe entre 1991 y 1996 como director de comunicación y relaciones institucionales. Ocupó también al cargo de secretario de Estado de Transportes entre 2010 y 2011. Desde hace cinco años estaba al frente de la compañía ferroviaria. Su perfil siempre ha sido más bien político, pues es un peso pesado en el PSC, a diferencia de Pardo de Vera que tiene un carácter más técnico y que ha ocupado puestos de responsabilidad tanto con Gobiernos del PP como del PSOE.

Suscríbete para seguir leyendo