Detenido el lotero de Lugo que denunció un atraco a punta de pistola con un botín de 400.000 euros

Los investigadores concluyen que él mismo planeó el robo junto a una pareja que fue arrestada en las últimas horas en Madrid

El lotero habla con los medios de comunicación tras el atraco

El lotero habla con los medios de comunicación tras el atraco / Carlos Castro/Europa Press

La Policía Nacional ha detenido a Guillermo Rodríguez, el lotero que denunció el pasado 4 de enero que había sido atracado a punta de pistola en su administración, ubicada en Lamas de Prado, en la ciudad de Lugo, por dos encapuchados que se habían llevado un botín de unos 400.000 euros.

Aunque la jueza encargada del caso cerró la investigación, al no apreciar indicios de delito en el comportamiento del lotero, la Policía Nacional siguió con sus pesquisas y detuvo este martes a Guillermo Rodríguez por haber planeado él mismo el atraco junto a una pareja, un hombre y una mujer de origen extranjero, que también ha sido arrestada en las últimas horas.

Fuentes policiales confirmaron a EFE que el arresto de esas dos personas se produjo en las últimas horas en Madrid y fue esa circunstancia la que precipitó también la detención del que es considerado por los investigadores como el principal responsable de ese atraco.

Determinados indicios, incluido el comportamiento del propio lotero, hicieron sospechar desde el primer momento a la Policía Nacional de su versión sobre el supuesto atraco a esa administración de Loterías de Lamas de Prado, dos días antes del Sorteo Extraordinario de 'El Niño'.

La magistrada del Juzgado de Instrucción número 2 de Lugo decretó a principios de abril el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones relativas a ese atraco al no apreciar indicios de delito por parte del propietario del negocio.

La jueza instructora afirmó en un auto que no existían "motivos suficientes para imputar a determinada o determinadas personas como autoras, cómplices o encubridoras" de ese atraco, por lo que rechazó autorizar las medidas solicitadas por la policía judicial en el marco de las pesquisas, como demandar a las compañías telefónicas geolocalizaciones de teléfonos móviles o a entidades bancarias información sobre determinadas cuentas.

En el auto, explicaba que la hipótesis sobre la que pivotaba la investigación policial, por la cual se podría concluir que el denunciante estaría implicado en los hechos, se fundamentaba en sospechas, porque no se percibía "absolutamente ningún indicio racional de criminalidad" en relación con el lotero.

En la resolución advertía de una "posible vulneración del derecho de defensa" del mismo en dependencias policiales, "previamente a la judicialización de la causa", pues se le tomó "declaración en sucesivas ocasiones como denunciante, incluso cuando ya existían sospechas policiales frente al mismo, con obligación de decir verdad".

"Toda la construcción de la hipótesis", añadía, se fundamentaba "en sospechas -en ningún caso indicios-, las cuales no pueden asumirse".

Con las pruebas que le presentaron entonces, entendía la magistrada, no se podía "establecer ningún nexo mínimamente fundado con el atraco investigado".