Galicia frena el abandono de tierras: gana en tres años casi 6.000 hectáreas de cultivo

El aumento de viñedos y cereales, así como las medidas de la Xunta para movilizar superficie agraria explican esta recuperación | Aumenta también la extensión de pastos

Vacas pastado en Silleda.

Vacas pastado en Silleda. / Bernabé / Javier Lalín

Paula Pérez

El éxodo hacia las ciudades y el envejecimiento del rural provocaron que durante décadas Galicia fuese perdiendo miles de hectáreas de superficie agraria útil. Pero en los últimos tres años, la comunidad no solo ha logrado frenar este declive sino que está incrementando las tierras de cultivo. Entre 2029 y 2022, según el último anuario del Ministerio de Agricultura, se han incrementado en casi 6.000 los terrenos cultivados. El auge del sector vitivinícola, que ha elevado la superficie de viñedos, junto a un aumento de las plantaciones de cereales como girasol, centeno y trigo han contribuido a recuperar estas tierras, a lo que se suma el impacto de las medidas puestas en marcha por la Xunta para la movilización de superficie agraria.

Según las estadísticas del Ministerio de Agricultura, hace catorce años Galicia contaba con casi 400.000 hectáreas de tierras cultivadas. Sin embargo, la cifra fue encogiendo año tras año. Los huertos y plantaciones progresivamente se fueron transformando en eriales o montes, un proceso que además vino acompañado de la despoblación del rural y de un incremento del riesgo de incendios forestales.

Hasta 2019 Galicia perdió más de 27.500 hectáreas de cultivos. Pero a partir de ese año la tendencia se ha revertido y poco a poco se fueron poniendo a producir más tierras hasta llegar a las 375.212 hectáreas con las que cuenta ahora la comunidad autónoma, según las cifras del Gobierno correspondientes a 2022.

“Una de las razones son los viñedos, algo que está ocurriendo además, no en áreas concretas, sino por toda Galicia. En Verín, Monterrei, el Ribeiro o el Salnés... Está habiendo plantaciones importantes”, señala Javier Iglesias, del sindicato Unións Agrarias.

Pero reconoce que también pueden estar influyendo las medidas puestas en marcha por la Xunta contra el abandono. La Lei de Recuperación de Terras entró en vigor en mayo de 2021. A través de esta normativa se están movilizando tierras mediante varios instrumentos como polígonos agroforestales o aldeas modelo. Según el balance de la Consellería de Medio Rural, mediante estos mecanismos se han recuperado ya más de 9.200 hectáreas, no solo para tierras de cultivo sino también para uso ganadero.

Y antes de la puesta en marcha de esta normativa desde la Xunta se impulsaban ya concentraciones parcelarias y funcionaban instrumentos como el Banco de Terras.

Pero no solo crecen las tierras de cultivo, sino también los pastos y prados que ya ocupan ahora 506.748 hectáreas, según los datos del Ministerio de Agricultura. En tres años han ganado más de 50.000 hectáreas de terreno. En este incremento tiene un impacto directo el encarecimiento de los piensos para animales que se ha agudizado tras la guerra de Ucrania. “Hay ganaderías de leche que tienen la percepción de que no es viable comprar forrajes y deciden ampliar su superficie para disponer de alimentación para el ganado. Lo hacen ganando terreno a los montes”, comenta Javier Iglesias.

Distribución de las tierras en Galici

Distribución de las tierras en Galici / LOC

Pero además, según explica, está surgiendo en Galicia la ganadería en extensivo que antes apenas existía y que ahora ocupa ya zonas de la montaña de Lugo y Ourense. Y para ello se necesitan pastizales.

En todo caso, reconoce que para estas explotaciones ganaderas ampliar superficie agraria para poder disponer de pastos es difícil. En zonas como Ourense, donde hay más abandono, es “más sencillo”, pero en otras donde hay más demanda los alquileres de tierra “son caros”. El tradicional minifundismo que caracteriza a la comunidad autónoma es también un obstáculo para ampliar base agraria.

Otro síntoma de que el campo parece reactivarse es que las operaciones de compraventa de tierras en Galicia se han incrementado. Según los últimos datos del Observatorio de Mobilidade de Terras de la Xunta en 2021 hubo un total de 24.174 ventas de parcelas agrarias, lo cual supone un 30 por ciento más que en 2019. Y esto ha venido acompañado de un aumento del precio de estas tierras que ha subido a 1,91 euros por metro cuadrado, frente a 1,79 que costaba en 2019.

Y mientras crecen las tierras destinadas a cultivo y pastos, la superficie forestal se mantiene prácticamente igual en los últimos tres años: ocupando 1,8 millones de hectáreas de superficie en el territorio gallego.

Aún así, sigue habiendo en Galicia muchas tierras abandonadas. Se calcula que un tercio de la superficie rústica de Galicia está en esta situación. Son más de 900.000 hectáreas cubiertas de maleza y sin ningún tipo de gestión. Sin embargo, casi la mitad de esa extensión son suelos productivos que podrían ser destinados a aprovechamientos agrícolas o ganaderos. En concreto, hay 50.000 hectáreas de alto valor agrario que están siendo desperdiciadas pese a tener “una aptitud buena o muy buena” para cultivos. A estas se suman otras 50.000 menos idóneas para la agricultura pero óptimas para la producción de pastos. Y, por último, en zonas de montaña situadas en la parte más oriental de la comunidad hay otras 300.000 que podrían ser dedicadas al pastoreo. En total, 400.000 hectáreas con potencial para convertirse en superficie agraria útil y elevar el valor añadido bruto del sector primario de Galicia, tal y como calculó en 2020 el ingeniero de montes y profesor de la Universidad de Santiago, Eduardo Corbelle Rico, a petición de la Consellería de Medio Rural.

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