Los siniestros con animales de caza en la carretera marcan su tope en cinco años

En un contexto de abandono rural y declive de licencias, se registran casi cien siniestros de media por semana: 4.872 en total

Jabalí atropellado en una autovía. |   // BERNABÉ / GUTIER

Jabalí atropellado en una autovía. | // BERNABÉ / GUTIER

C. Villar

Aunque ya no resulta tan anecdótico contemplar grupos de jabalíes, o al menos algún ejemplar suelto, corretear por las ciudades gallegas, es en las carreteras donde la especie provoca más dificultades, por su vinculación con la mayoría de accidentes con animales registrados. Si bien no se trata de la única especie que, en el momento menos pensado, se cruza en la trayectoria de los vehículos que circulan por las infraestructuras viarias gallegas, sí es la que más se repite en un territorio caracterizado por la elevada dispersión poblacional, el progresivo abandono del rural y el declive de licencias de caza. En algunos casos, esos siniestros tienen consecuencias fatales, como el que en agosto del pasado año acababa con la vida de dos jóvenes en Chantada.

Según datos recogidos por la Federación Galega de Caza (FGC) y facilitados por la Dirección General de Tráfico (DGT), a lo largo del pasado año en Galicia se produjeron un total de 4.872 accidentes de tráfico causados por especies cinegéticas (93 de media por semana), una cifra un 2,3 por ciento superior a la registrada en el ejercicio previo y que supone un nuevo incremento en un número que no ha dejado de engordar en el último lustro: fueron 4.759 en 2022; 4593 en 2021; 4.311 en 2020 y 4.272 —aunque en este caso solo teniendo en cuenta los vinculados a especies de caza mayor y añadiendo el zorro— en 2019.

El protagonista mayoritario de esos encontronazos que a veces acaban en tragedia es el jabalí. Según las estadísticas publicadas por la Federación Galega de Caza, que aglutina a cazadores y sociedades de caza gallegos, esta especie “sigue siendo” la que “más siniestros provoca” en la comunidad, con el 73,5%. La seguiría el corzo, relacionado con casi una cuarta parte de los accidentes (el 23%). “La incidencia del resto de especies”, enfatizan desde la Federación, “es insignificante en comparación a estas dos”.

La provincia más afectada por los siniestros vinculados a especies cinegéticas sería la de Lugo, que concentra prácticamente un tercio (un 31%) de los atropellos producidos en Galicia. Ourense, en el interior, sería la segunda en concentración de estos episodios, con un 29%. La costa atlántica registra una menor afectación, pero las cifras difieren bastante entre A Coruña y Pontevedra. En el norte, se suceden más estos siniestros (la provincia registra uno de cada cuatro, el 24%), mientras que en el sur, en Pontevedra, se contabilizan el 16 por ciento.

En la memoria de 2021, la Federación Galega de Caza indicaba que las especies cinegéticas protagonizan nueve de cada diez accidentes viarios con animales y señalaba que pese al “extraordinario esfuerzo” que realizan las sociedades de cazadores “para controlar la alta densidad” de caza mayor, “sus poblaciones están manteniéndose e incluso creciendo en las últimas temporadas lo que se evidencia en el incremento de accidentes de tráfico como se está constatando año tras año”.

A la hora de hacer recuento de las especies capturadas, la FGC señala que el año pasado se autorizó la captura de un total de 34.351 piezas de caza mayor en Galicia y se capturaron 21.485, dos de cada tres. En ocho de cada diez casos, esas piezas de caza mayor fueron jabalíes.

Las cazadoras protagonizan el relevo más joven

Las licencias de caza están en retroceso en Galicia. Entre 2022 y 2023, la cifra se redujo en más de un 6%. El año pasado, en la comunidad se contabilizaban un total de 35.280 permisos, con casi un millar de fuera de Galicia. En el último ejercicio también se detecta un ligero descenso en el número de federados. Con todo, lo están más de 19.500 personas, casi un 57% de gallegos con permiso de caza. Para la Federación Galega de Caza, en este contexto el relevo generacional sigue siendo “necesario” para mantener la estructura cinegética en toda la comunidad, no solo federativa. No obstante, solo 238 personas, la segunda cifra más baja del lustro, habrían superado en 2023 el examen de cazador, unas incorporaciones que “no compensan la bajada general de personas que dejan de cazar en Galicia”. Pero la cifra de cazadores no solo desciende, sino que también envejece, como ocurre en general con la población de Galicia. La Federación de Caza, engloba a sus federados de menos de 31 años en un colectivo denominado “Xuventudes pola caza”. En 2023 estaba integrado por 1.432 personas, la cifra más baja en cinco años. Para la entidad, el dato refleja “falta de interés” de los más jóvenes. Las mujeres apenas conforman un 2% de los federados en Galicia, pero su “discreto” numero (389) ha ido creciendo. De hecho, la FGC señala que el 28,7% de las mujeres federadas en 2023 no llegan a los 25 años, mientras que entre los varones la proporción es del 3,6%. Ese dato, alega, revela que el aumento da presencia femenina en la caza viene “promovido por las juventudes”.

Suscríbete para seguir leyendo