Aval de la Xunta al proyecto estratégico de Cobre San Rafael para extraer metal

Esta medida permitirá reducir a la mitad los plazos en la iniciativa para O Pino y Touro

Calculan que supondrá una inversión de casi 200 millones y creará cerca de 400 empleos

Técnicos de Cobre San Rafael tomando muestras de un acuífero.

Técnicos de Cobre San Rafael tomando muestras de un acuífero. / San Rafael

Marcos Manteiga

El Consello da Xunta acaba de declarar “proyecto industrial estratégico” a la iniciativa de la mina de Cobre San Rafael en O Pino y Touro. El presidente gallego, Alfonso Rueda, abundó en los detalle en la habitual rueda de prensa posterior, recordando que esta declaración permitirá reducir “a la mitad” los plazos. Se trata de una inversión que rondará los 200 millones de euros y propiciará en torno a cuatrocientos empleos.

Este proyecto se emplazará en terrenos en los que la compañía tiene, desde el año 1958, autorización para extraer cobre, e incluye un ambicioso plan medioambiental. Este plan de explotación abarca una superficie de 812 hectáreas, situadas esencialmente dentro de la concesión de explotación San Rafael, otorgada en el año 1958, y su demasía (terreno franco entre explotaciones), autorizada en 2011.

La iniciativa presentada sumará un proyecto minero al explotar los recursos existentes; otro de restauración ambiental de la zona degradada, ya que actúa sobre los pasivos ambientales heredados de los antiguos períodos de actividad minera en esa zona; y de desarrollo económico, gracias a la creación y mantenimiento de puestos de trabajo de calidad y la puesta en marcha de una serie de actuaciones de fomento de sinergias al hilo de la acción social. Asimismo, el proyecto incorpora la instalación de una planta solar fotovoltaica para autoconsumo sobre terrenos degradados, con la que se evitará la emisión anual de 18.565 toneladas de CO2.

También habrá otra de tratamiento de purines para la valorización y aprovechamiento de los residuos que generan las explotaciones ganaderas de los dos municipios en que se sitúa el proyecto. Incluye la reforestación de espacios con especies autóctonas y la puesta en marcha de un proyecto piloto denominado Y-LIX, basado en la recuperación de metales a partir de concentrados de mineral, con la que se complementará la cadena de valor al permitir la comercialización de cobre metal 99,999% en vez de concentrado de cobre. Dicho Y-LIX se alinea con la Ley de materias primas de la Unión Europea de invertir en investigación e innovación.

Los derechos de concesión vigentes permiten la extracción de áridos, piritas y cobre, siendo este último mineral catalogado por la Unión Europea en el año 2023 como materia prima crítica por el incremento de la demanda y las dificultades para aumentar la producción. El 82% del cobre con el que se trabaja en Europa procede de otros países. Así las cosas, la reducción de las importaciones de cobre y el fomento del autoconsumo responsable es otro de los beneficios que incorpora el proyecto, a lo que se suma la sostenibilidad, responsabilidad ambiental e impulso industrial que se fomentan desde la Agenda de impulso de la minería sostenible 2030.

Aceleración del proceso

La declaración como proyecto industrial estratégico se enmarca en la filosofía de la ley de simplificación administrativa y de apoyo a la reactivación económica de Galicia, que busca la captación de inversiones. Permitirá la reducción a la mitad de los plazos —excepto los relativos a la presentación de solicitudes y recursos—, manteniendo las garantías técnicas, jurídicas y ambientales.

La planta, según la Xunta, cumple con los requisitos para ser declarada proyecto industrial estratégico, entre los que se incluyen superar la inversión mínima de veinte millones de euros, crear un mínimo de cien puestos de trabajo directos y complementar cadenas de valor que pertenezcan a sectores considerados estratégicos y que estén alineados con los objetivos de la Unión Europea o que se integren en la financiación de los fondos Next Generation. La norma que regula la declaración de los proyectos industriales estratégicos establece que se otorgarán a aquellas iniciativas que cumplan, como mínimo, dos de estos tres requisitos. Y en este caso, cumple todos.

Cobre San Rafael asegura que, según los estudios independientes previos a poner en marcha el proyecto, su impacto directo en Galicia superará los 2.500 millones de euros, y el 66% del gasto se producirá entre proveedores gallegos (de ellos, el 42% son de Touro-O Pino).