Cisma sin precedentes en el PSOE de Santiago por la ordenanza de pisos turísticos

Los seis ediles socialistas echan un pulso a su secretario general, Aitor Bouza, que había ordenado abstenerse en el texto del Gobierno de Sanmartín (BNG) y aprueban la norma

María Rozas y Mila Castro, y Rosón y Sanmartín de fondo. |   // J. PRIETO

María Rozas y Mila Castro, y Rosón y Sanmartín de fondo. | // J. PRIETO

Natalia Sequeiro

El socialismo compostelano evidenció ayer como nunca antes su fractura interna. Los seis concejales del grupo municipal decidieron romper la disciplina de voto del partido y sometieron al actual secretario general de la formación a un pulso en toda regla. El viernes Aitor Bouza comparecía públicamente para aseverar que el PSOE se iba a abstener en la votación sobre la ordenanza de pisos turísticos en el Pleno extraordinario de este lunes. Pero todos los ediles levantaron la mano para dar su apoyo a la regulación propuesta por el BNG y Compostela Aberta, que quedó aprobada.

En un Pleno en el que se escuchaban las protestas de los propietarios de pisos turísticos concentrados en la plaza del Obradoiro, la concejala Mercedes Rosón desvelaba con lágrimas en los ojos la decisión del grupo municipal tras guardar silencio durante todo el fin de semana. “Hoy es un día de esos en los que uno se pregunta si la política merece la pena”, comenzó la exedil de Urbanismo su discurso. Tras recordar que fue el PSOE quien de la mano de Compostela Aberta aprobó de forma “valiente” el año pasado el cambio del plan urbanístico para regular las viviendas de uso turístico en todo el término municipal, Rosón explicó que abstenerse tendría el mismo resultado que votar a favor de la ordenanza. “Por lo tanto ¿como es posible no apoyar un texto que aun siendo un trámite administrativo es en esencia una medida socialista?”, se preguntó antes de anunciar que los seis concejales del PSOE iban a desoír la orden de la ejecutiva del PSOE en Compostela.

El viernes, Bouza había decidido no apoyar la ordenanza porque se incumplía la palabra dada a los propietarios de VUT a los que se les había prometido una especie de indulto. Rosón reconoció que el cambio del PXOM promovido por el PSOE instaba a regular mediante una ordenanza los usos preexistentes. Se buscaba darles la posibilidad de operar a aquellos propietarios que estando anotados en el registro habilitado por la Xunta no habían pedido también la licencia municipal, pero si lo hubieran hecho la habrían obtenido. Pero tras meses de espera, a principios de junio el bipartito publicó el borrador de ordenanza que se votó ayer, que sólo regula cómo poder funcionar durante dos meses al año. “Desde el pasado viernes mis compañeros del grupo y yo hicimos una profunda reflexión sobre cómo debemos actuar hoy, no negamos que es una situación difícil, lo es. Pero tenemos claro que la responsabilidad de gobernar es infinitamente mayor que las sencillas promesas para contentar a todo el mundo”, explicó Rosón para dar su apoyo al Ejecutivo local. En el segundo turno tomó la palabra el portavoz de los socialistas compostelanos en Raxoi, Gonzalo Muíños, tradicionalmente considerado en un bando diferente al de Rosón en el PSOE de Santiago y más próximo a Sánchez Bugallo y la actual dirección autonómica de O Pino. “No debemos vacilar en los pasos adelante en políticas de vivienda, no debemos ceder a las presiones”, aseveró para explicar la ruptura de la disciplina de voto.

En un comunicado remitido a las diez de la noche, la agrupación local explicó que, ante la falta de cumplimiento de las normas del partido se va a informar a la agrupación provincial, “para que se adopten las medidas disciplinarias oportunas según los estatutos del PSOE”. La ejecutiva cargó también contra el gobierno de Sanmartín por levantar una “cortina de humo” con la ordenanza. El PSOE local recordó además que la abstención que se había ordenando estaba motivada porque la ordenanza no tenía ninguna incidencia ni en la ilegalización, ni en la prohibición de las viviendas de uso turístico. En el entorno de los concejales no descartaban en los días pasados que los ediles que militan en el partido pudiesen ser expulsados del PSOE.

Tras el apoyo de los socialistas tanto el concejal nacionalista de Urbanismo, Iago Lestegás, como la teniente de alcaldesa María Rozas, agradecieron a los concejales del PSOE su decisión, de la que Lestegás aplaudió su “responsabilidad”.