Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Óscar Puente: “Si un territorio no puede quejarse de abandono en cuanto al ferrocarril, es Galicia”

El ministro achaca la mayor parte de retrasos en la conexión con Madrid a la necesidad de cambiar de ancho de vía en Taboadela

Puente, ayer en el Congreso de los Diputados. |   // EFE/F. ALVARADO

Puente, ayer en el Congreso de los Diputados. | // EFE/F. ALVARADO

Daniel Domínguez

Santiago

Hace dos días, un tren entre Santiago y A Coruña se retrasó 20 minutos en un trayecto que cubre en 28 y hace un par de semanas, la demora superó la hora debido a un incendio que afectó a las vías cerca de Vigo. Circunstancias como estas son habituales y el porcentaje de puntualidad en los nuevos Alvia incorporados recientemente es un 50% inferior a la media nacional, pues tan solo 23 de cada cien convoyes en la comunidad cumplen los horarios establecidos. Aun así, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, reclamó ayer a los ciudadanos gallegos recordar las mejoras aplicadas en los últimos años, rebajando los tiempos de conexión con Madrid y ampliando esta mediante alta velocidad a Santiago, Vigo y A Coruña. “Si hay un territorio que no puede hacer un diagnóstico de abandono o catastrofista en relación con el ferrocarril, es Galicia”, sostuvo.

Puente compareció en la comisión de Transportes del Congreso para explicar las incidencias en toda la red ferroviaria estatal durante este verano y se refirió a dos cuestiones clave para Galicia. En primer lugar, atribuyó dos tercios de los problemas a la necesidad de cambiar de ancho de vía —de las medidas a internacionales al modelo ibérico—, circunstancia que se produce en intercambiadores como el de Taboadela, que afecta a la conexión de Galicia con Madrid por alta velocidad. En segundo, reivindicó la rebaja de tiempos de este enlace desde 2018 para sostener que la comunidad no podía quejarse al ser un territorio que había logrado pasar, por ejemplo de un tiempo de seis horas y ocho minutos entre Vigo y Madrid a cuatro horas y doce en la actualidad.

El problema es intrínseco, dijo Puente, a la compleja red en España, con tres anchos de vía diferentes. “Los países que no tienen necesidad de cambiar el ancho no tienen este tipo de incidencias”, alegó durante una comparecencia a petición propia en la que recordó que uno de los problemas de los últimos días fue aparentemente nimio. “Cualquier pequeño fallo produce una interrupción, en un caso fue un pequeño tornillo”, dijo.

El ministro apuntó a las obras en las estación madrileña de Chamartín como otro factor causante de incidencias, si bien obvió la pregunta expresa del diputado del BNG, Néstor Rego, sobre si el Ejecutivo estaría dispuesto a cambiar la línea a partir de Ourense a ancho internacional y así evitar problemas.

También destacó los propios fallos de los nuevos trenes Avril s106, encargados a Talgo y que se pusieron en marcha varios meses después del plazo inicial, además de registrar números problemas, por lo que Transportes ha solicitado 160 millones de euros en indemnizaciones. Ampliará esas solicitudes por fallos en sus motores y cuestionó el encargo a Talgo por parte del Gobierno del PP. “Fue su Gobierno el que adjudicó el contrato a Talgo, una adjudicación polémica con una rebaja superior al 40% que algunos consideraron temeraria”, le reprochó a un diputado del PP. Recordó que se compraron 30 unidades “de prototipo” que nunca había circulado.

Los problemas internos en Galicia también acapararon parte del debate. El nacionalista Néstor Rego centró parte de su intervención en la necesidad de mejorar las frecuencias en las líneas internas de Galicia, como las del Eje Atlántico Vigo-Ferrol, que en muchos casos se presentan carentes de plazas suficientes, algo clave en la movilidad interna y que obliga a miles de gallegos estar “cautivos” de una Autopista do Atlántico (AP-9) que, de nuevo, pidió que sea gratuita.

Puente achacó a la ausencia de trenes la incapacidad para ampliar frecuencias y capacidades en la circulación interna de la comunidad. “No tenemos suficiente material rodante. Mientras no tengamos nuevos trenes...”, se excusó.

Tracking Pixel Contents