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El alcohol al volante: “Los hay que repiten y repiten hasta que se matan o van a prisión”

El jefe del Sector Tráfico en Galicia defiende el uso de ‘alcoloks’ para los reincidentes por conducir ebrios y apremia a reformar la ley para combatir los avisos de controles en carretera

Cartel de un control de alcoholemia de la Guardia Civil de Tráfico. |   // L.  O.

Cartel de un control de alcoholemia de la Guardia Civil de Tráfico. | // L. O.

Redacción

A Coruña

No hay día en que las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico no intercepten a un conductor bajo los efectos del alcohol en las carreteras gallegas. En unos casos, la primera vez es suficiente como escarmiento y no se coge de nuevo el coche con una copa de más. Pero son cada vez más los que reinciden, bien sea por una sensación de impunidad o ya sea por un problema de dependencia o abuso del alcohol. “Hay gente que repite, repite y repite y hasta que no se matan o entran en la cárcel —poquísimos— no paran”, advierte el jefe de la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico en Galicia, el teniente coronel Antonio Hidalgo.

Para tratar de frenar la reincidencia por alcohol al volante, la DGT anunció la semana pasada que trabaja con el Ministerio de Sanidad y las comunidades para quitar el carné a los que acumulen varias sanciones por conducir ebrios o tengan problemas de alcoholismo, —casi 4.000 en Galicia—. Se trata de un proyecto que Tráfico ya intentó sacar adelante en 2017, tal y como informó entonces este periódico, pero que finalmente quedó aparcado. Para que un reincidente por alcohol al que se le retire el permiso pueda recuperarlo, un equipo médico tendrá que certificar que está rehabilitado y ha superado su dependencia, detalló este jueves el director del Observatorio de Seguridad Vial de la DGT, Álvaro Gómez.

Y es que el alcohol es la principal lacra de la accidentalidad mortal en la red viaria gallega: está detrás del 40% de los fallecidos. Y más de 1.000 conductores son interceptados cada mes en las carreteras de la comunidad por circular en estado ebrio. Solo en los primeros seis meses de este año, fueron sancionados por circular bajo los efectos del alcohol un total de 5.877 conductores en Galicia: la mayoría (más de 4.500) con la detracción de cuatro puntos —para tasas de entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado— y casi 1.400 con la retirada de seis créditos —cuando se superan los 0,50—, según datos de la Jefatura de Tráfico de A Coruña, desde donde se coordinan todos los centros territoriales de la comunidad. Junto con la retirada de puntos, esta infracción conlleva una multa de 500 a 1.000 euros, según la tasa arrojada y la reincidencia.

Pero el balance de sancionados muy alejado de la “cifra negra” de conductores que cogen el coche tras haberse tomado una copa de más pero que no son detectados en los controles, tal y como advierten desde el Sector de Tráfico en Galicia. “Saben nuestros horario, donde estamos, utilizan pistas...”, advierte el teniente coronel Antonio Hidalgo ante el cada vez más extendido uso de aplicaciones y grupos de WhatsApp que alertan de los controles en carretera. “El cambio de nuestra manera de realizar los controles va dirigido a estos que escapan”, apunta el jefe del Sector de Tráfico en Galicia, en referencia a los operativos exprés, de apenas 20 minutos en cada localización para frenar el impacto de esos avisos en redes sociales.

“No hay concello sin grupo de WhatsApp que avise de controles”, aseguraba también Hidalgo en una reciente entrevista a este periódico a raíz de las dos primeras sanciones en España promovidas por el Sector de Tráfico en Galicia por avisos de controles, —según avanzó LA OPINIÓN— a una conocida empresa y otra a un particular de A Costa da Morte que tenía más de 15.000 usuarios por alertar de los dispositivos de vigilancia montados en la red viaria gallega.

La noticia llevó a la DGT y al Ministerio del Interior a anunciar la reforma de la Ley de Tráfico para tipificar como “infracción muy grave” los avisos de operativos de vigilancia carretera, una categoría cuya multa más alta oscila entre 3.000 y 20.000 euros, según avanzó este diario el pasado mes de junio. Desde entonces no ha habido novedades en la tramitación, por lo que desde Galicia tanto las autoridades de Tráfico como los colectivos de víctimas apremian a Interior a dar prioridad a una reforma que lleva ya casi diez años reclamándose desde la comunidad y que no ha sido hasta este año que el Ejecutivo ha recogido el guante para perseguir estos avisos, como ya hacen países del entorno. Es el caso de Francia, que desde noviembre de 2021 da potestad los prefectos (en España, la Subdelegación del Gobierno) de prohibir las alertas de operativos de alcohol y/o drogas y a Interior sobre redadas antiterroristas. Saltarse estas órdenes de no publicitar estos controles en las carreteras galas, acarrea multas de hasta 30.000 euros y dos años de prisión.

Otra medida por la que también abogan autoridades de Tráfico en Galicia y colectivos de víctimas es la implantación de alcoloks para los reincidentes, un sistema que impide al arranque el vehículo si se supera la tasa permitida y que deja constancia de las veces que se ha intentado poner en marcha el coche bajo la influencia del alcohol.

Tráfico, en alerta: Galicia es la cuarta comunidad con más reincidentes al volante

Dos sanciones por la misma infracción grave o muy grave en el periodo de un año. Es el baremo que utiliza la DGT para tipificar a un conductor como reincidente. Sobre la propuesta de retirar el carné a los reincidentes en alcohol o que tengan un problema de dependencia o abuso, todavía no se ha definido qué criterios se utilizarán para apartar de la carretera a estos usuarios de riesgo hasta lograr reeducarlos.

A la espera de que Tráfico avance en el proyecto y de cifras oficiales de reincidencia, un estudio de la Fundación Línea Directa analiza este fenómeno en las carreteras españolas. En este mapa de la reincidencia —no solo por alcohol, sino por el conjunto de las infracciones viarias—, Galicia está marcada en rojo, ya que aparece como la cuarta comunidad con mayor tasa de conductores que acumulan más multas de tráfico, solo por detrás de Castilla y León, Asturias y Comunidad Valenciana. Según el informe Reincidentes viales, la DGT detecta cada año en la red viaria del país a unos 45.000 conductores de riesgo, pero el 55% de los censados se reconoce como reincidente vial. En el caso de Galicia, el citado estudia eleva al 60% el porcentaje de los que se reconocen como reincidentes viarios pero que se escapan de las estadísticas, lo deja un balance de un millón de conductores que cometió al menos dos infracciones al volante en un año.

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