Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

‘Loca academia’ de bomberos forestales en el Vero Boquete

Casi 600 aspirantes realizaron en los últimos dos días las pruebas para los puestos vacantes del cuerpo de extinción de incendios forestales. El dispositivo ya está operativo este verano, aunque se amplían las contrataciones «para cubrir incapacidades temporais»

Iria D. Pombo

Santiago

El sudor surca las frentes y brilla en la piel en un día nublado, fresco y norteño, alejado de las temperaturas —por desgracia, ya habituales— de los chamuscados montes gallegos en verano. Los jadeos y la respiración entrecortada y diafragmática retumban en las gradas del estadio Verónica Boquete, al compás de una marcha militar de tenis deportivos.

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago / Antonio Hernández

El suelo del campo de fútbol compostelano tiembla entre trotes de mujeres y hombres que, con mochilas de senderista que pesan once kilogramos, esperan recorrer al paso algo más de tres kilómetros en menos de media hora. En esta tanda, caminaban a las 11.00 horas alrededor de una cincuentena de aspirantes, en igualdad de condiciones. Antes y después de ellos, remesas de otros tantos. «En total, temos case 600 persoas, divididas en tandas de 50», explica Ángel Romero, jefe del servicio de personal de la Consellería de Medio Rural, quien coordina estas pruebas de acceso al equipo de extinción de incendios forestales veraniego.

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago / Antonio Hernández

«Agora mesmo o dispositivo xa está funcionando, son sobre 3.200 postos de traballo», recalca Romero. Hace unos meses, el Vero Boquete ya acogió las primeras pruebas para bombero forestal de este verano. Pero ahora se repiten para cubrir puestos vacantes, «incapacidades temporais» que necesitan ser cubiertas, porque prescindir de cada puesto no es, bajo ningún concepto, una opción plausible. Por amor y respeto a Galicia, no lo es.

Una prueba asequible, un trabajo y protección al monte

«Preséntome por primeira vez porque me gusta o relativo ao coidado forestal», explica Laura, una joven de 29 años que viajó desde el corazón de Galicia, en Antas de Ulla, hasta el barrio santiagués de San Lázaro. Colorada y cansada, al igual que sus compañeros de tanda, tiñe de rojo la grada del Vero Boquete tras rematar la prueba con éxito. Rojo para combatir otro rojo, porque los que caminaron en la prueba de las 11.00 resultaron prácticamente todos aptos.

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago / Antonio Hernández

Unas butacas más allá, dos aspirantes originarios de Padrón, de 38 y 24 años, también se bautizaban en esta prueba . Ambos coinciden en que era una prueba «asequible». Al contrario que dos vecinas de Ferrol que, impulsadas por un reto entre amigas, reconocen que es «unha proba bastante dura» a la vez que benevolente, «porque resultamos aptas á primeira sen ter experiencia como brigadistas».

De hacer un baremo de aspirantes, la mayoría son de interior. Quizá porque se sienten devastados por el fuego que arrasa con su tierra año tras año o, también, porque se ponen a prueba impulsados por una puerta abierta al mercado laboral. «Fíxeno sen preparación ningunha, a verdade, pero o meu obxectivo era ter un traballo para estes meses, e por iso acabei apuntándome», confiesa Rocío, oriúnda de una recóndita aldea de O Courel, una de las comarcas que a día de hoy aún se está recuperando de una tremenda vaga de incendios en 2022. Junto a ella comentaban su ‘apto’ en la prueba dos vecinos también de la montaña de Lugo, de Triacastela y de Becerreá. «Teño experiencia como brigadista porque estudei o ciclo de Xestión Forestal e Medio Rural, e apunteime porque este tema me interesa», apunta el becerrense.

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago / Antonio Hernández

Once kilos al lomo, 3.200 metros, monitoreo y menos de 30 minutos

El examen de acceso al cuerpo de extinción de incendios forestales de Galicia empezó a las 8.15 horas. Hubo suerte con el clima, ya que el sol no se asomó en toda la mañana, y la lluvia, tampoco. «Estamos facendo unha proba de esixencia e por iso se dividiu en dous días, para evitar a calor ou a choiva», puntualiza Ángel Romero, que vigila el transcurso de la jornada como jefe del servicio de personal de la Consellería de Medio Rural. «Son 3.200 metros para recorrer en menos de 30 minutos», explica. Eso equivalen a unas ocho vueltas de 400 metros, aproximadamente, por la pista del Vero Boquete. Todo ello, cargando con mochilas de once kilogramos. «Toda a xente que entre por embaixo de 30 minutos é ‘apta’», explica. Además, para monitorizarlos, les colocan unos chips.

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago

Pruebas físicas de los aspirantes a bomberos forestales en el estadio Verónica Boquete de Santiago / Antonio Hernández

Sin embargo, de estos 600 aspirantes, solo un 10% son mujeres. «En cada remesa de 50 persoas, catro ou cinco son mulleres, non hai moitas máis», lamenta. Aunque, por otro lado, la edad no es un impedimento: no hay límite. «Podería participar unha persoa de 65 anos se está en boa forma e presenta, coma todos, un certificado médico favorable», indica. Al igual que todos, recibiría el ‘apto’ al terminar. «Non hai edadismos», indica.

Brigadistas más jovenes

En comparación con la edición anterior, la media de edad se redujo. «Hai novas incorporacións, xa se ve a simple vista que é xente máis nova», indica Ángel Romero. «Podemos dicir que a media de idade agora roza os 30 anos, pero porque estas son listas renovadas, xa que nos quedaramos sen xente no emprego público». Los ‘aptos’ recibirán, más adelante, la formación necesaria en la dirección general de la Consellería de Medio Rural.

Tracking Pixel Contents