«Veremos a pacientes empeorar y un aumento de infecciones respiratorias»
Neumólogos advierten que la inhalación de humo de los incendios puede exacerbar las enfermedades crónicas de este tipo | Piden extremar la atención en pacientes de riesgo

Un miembro de la UME trata de recuperar el aliento en un incendio en A Gudiña. | | BRAIS LORENZO/EFE
Iria D. Pombo
El humo de las llamas que arrasan Galicia es un tema de conversación al mismo nivel que el fuego, que lo ya quemado. Durante días, nubarrones grisáceos de gases tóxicos, cenizas y partículas enjaulaban buena parte de la geografía gallega, sobre todo en las provincias de Ourense y Lugo, cuyas capitales, aunque alejadas de los focos más grandes, se encapsularon bajo cielos oscuros y anaranjados donde respirar resultaba imposible.
En estos días, el territorio destruido preocupa, pero poder respirar, también. «La población de Galicia tiene derecho a conocer que la calidad del aire ahora mismo es terrible y hay que promover medidas de protección», indica el doctor Carlos Rábade, neumólogo en el CHUS. El personal sanitario gallego alerta del peligro de la exposición al humo de los incendios, tanto para pacientes de enfermedades respiratorias y cardiovasculares como personas sanas. «Lo que se respira son partículas tóxicas que producen inflamación, agudizan las patologías crónicas —sobre todo en el sistema respiratorio inferior—, como los bronquiolos provocan una obstrucción», explica.
Los numerosos focos de incendios forestales están disparando los niveles de partículas finas PM2,5, que «inhalamos al respirar y pasan directamente a los pulmones y a la sangre, pudiendo afectar al corazón y al sistema respiratorio». También, las partículas respirables PM10, presentes actualmente en el ambiente, ◄«al ser más grandes lo que provocan es irritación en nariz, garganta y ojos, por eso pican», indica Carlos Rábade.
Las personas con enfermedades cardíacas o pulmonares, los adultos mayores y los niños son considerados los grupos de mayor riesgo por la exposición a este «material particulado». «Hay que protegerlos», enfatiza Rábade.
Futuras hospitalizaciones
A largo plazo, la inhalación de humo en las zonas afectadas por los incendios, y también en aquellas donde el viento fue arrastrando esas partículas y gases, «puede favorecer el riesgo de patologías respiratorias en personas que nunca han tenido», considera Rábade. Sin embargo, estos procesos por contaminación ambiental dependen del tiempo de exposición a esa humareda y de la intensidad de la misma, dos factores fundamentales a la hora de vaticinar esa prevalencia.
Además, según un informe redactado por la Sociedad Española de Neumología sobre la relación entre dolencias pulmonares e incendios, las personas expuestas pueden desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), neumonitis, asma, neumonías u otro tipo de infecciones.
«Lo que creo es que veremos un empeoramiento de pacientes ya enfermos, y es muy probable que veamos más infecciones respiratorias en personas sanas a causa de esta ola de incendios», vaticina Rábade. Si bien en el Clínico de Santiago todavía no hubo aún ningún ingreso hospitalario a raíz de esta situación, el neumólogo considera fundamental en este momento «analizar la relación entre la exacerbación de la sintomatología de problemas respiratorios y el área geográfica de la que provengan esos pacientes».
En ese sentido, diversos lugares de Galicia, aunque separados hasta más de cien de kilómetros del fuego, se vieron envueltos durante días en humo. «El incendio no traspasó estas montañas, pero aquí hubo días que tuve que ir con mascarilla», lamenta Carmen, vecina de una aldea de O Courel, donde el incendio de Larouco amenazó el paraje. Ella está diagnosticada de asma y recuerda que «tras la desgracia de 2022 aquí, después pasé muchos días con complicaciones por respirar esto».
Junto a ella, Antonio, paciente de EPOC y también oriundo de esa zona, asegura que en estos días «uno siente que le falta vida». Esa fatiga que invade al paciente puede venir acompañada de «mareos, tos, irritación y picor» a causa de una «obstrucción en las vías respiratorias», según explica el neumólogo Carlos Rábade.
Cuando esto sucede, Carmen y Antonio utilizan «las mascarillas que sobraron de la pandemia» y evitan exponerse a ese aire, siguiendo las recomendaciones de su médico y que aplican «mismo cuando hacemos nuestro pan◄».
En esas mismas medidas coincide Carlos Rábade, matizando que las mascarillas mejor deben ser «FFP2 y no quirúrgicas». Además, prioriza «conocer la calidad del aire y poder monitorizarla», al igual que «las hospitalizaciones que se puedan dar con estas afecciones y su relación con los incendios forestales», así como los síntomas que presenten los grupos de riesgo.
Empeora la calidad del aire
«Algo que las instituciones no están haciendo, y que deberían, es monitorizar el aire», propone Rábade. «Cuando hay grandes concentraciones de gases y partículas tóxicas, las personas mayores, por ejemplo, no deberían exponerse, pero es que antes de ofrecer medidas de protección, se debería saber por qué la calidad del aire es mala», apunta.
Durante estos últimos días, en Galicia se alcanzaron niveles de entre 150 y 220 microgramos por metro cúbico (µg/m³ ) de partículas perjudiciales, según el satélite que ilustra la calidad del aire actual. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no superar los 15 µg/m³ como media diaria. Las estaciones de control de calidad del ambiente de Laza (Ourense) y de Oural (Lugo) llevan más de una semana superando ese límite.
En todo caso, la Consellería de Medio Ambiente apuntó ayer que Galicia ha recuperado una buena calidad del aire, si bien habrá «vigilancia expresa» en la zona cero.
- Alerta en las carreteras gallegas: conductores que llegan en coche al juicio o a los cursos de recuperación de puntos pese a tener el carné retirado
- Galicia suma ya 226 radares tras activarse dos nuevos en Carral y Vigo
- Tres grandes obras de A Coruña compiten por el mejor proyecto de ingeniería de Galicia
- La Xunta investiga posibles irregularidades en las oposiciones a Policía Local
- Invertir en vivienda en Galicia no es negocio: “Aquí nadie se hace rico con un piso en alquiler”
- “Era la primera vez. Nunca más alquilaré”: así quedó la vivienda que Vicente (53 años) encontró destrozada
- Un funcionario en la cárcel de Teixeiro: “Esto es trabajar en emergencia permanente”
- Un hombre de 39 años, trasladado al Hospital de A Coruña tras sufrir una agresión en Ponteceso