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Rueda, abierto a cambiar partidas presupuestarias por los incendios

El presidente señala que «los recursos son los que son» y que «otra cosa es que podamos reordenarlos e intensificar algunas cosas a cambio de rebajar la intensidad en otras»

El presidente gallego, Alfonso Rueda, ayer, tras el Consello.

El presidente gallego, Alfonso Rueda, ayer, tras el Consello. / Xoan Álvarez

Noela Vázquez Dosil

Santiago

La Xunta no descarta hacer cambios en las partidas presupuestarias a raíz de la oleada de incendios que afectó a Galicia este verano, que afortunadamente este fin de semana llegó a su fin tras extinguirse los últimos fuegos. En todo caso, todavía es muy pronto para concretar estas cuestiones, tal y como explicó ayer el presidente, Alfonso Rueda, en la rueda de prensa posterior al primer Consello de Gobierno de este curso político. «Los recursos son los que son», indicó, «otra cosa es que podamos reordenarlos e intensificar algunas cosas a cambio de rebajar la intensidad en otras que no tengan que ver con los incendios, para dedicarlas a lo relacionado con la prevención y la extinción».

Cuestionado por los medios sobre la posibilidad de que la severidad de la ola de incendios repercuta en modificaciones en las partidas presupuestarias, el presidente indicó que todavía es pronto para dar datos concretos. Será «a partir de ahora», explicó Rueda, cuando toque «hablar de los cambios, modificaciones o aumentos de las intensidades de actividades de prevención», que «¿por qué no?», señaló, pueden «implicar cambios de partidas o recursos». Sin embargo, puntualizó, el presupuesto no es ilimitado, y «los recursos son los que son», por lo que pidió «tiempo» mientras los técnicos de la Xunta hacen su trabajo.

Todas estas cuestiones, en todo caso, se irán conociendo en las próximas semanas, ante lo que se remitió a su comparecencia del próximo martes, a petición propia, en la Cámara gallega. Por ahora, para hoy hay prevista en Santiago una reunión de la Xunta con los alcaldes de los municipios afectados, algo más de medio centenar, con los que se analizará la situación para adoptar medidas. Su intención, explicó el presidente autonómico, es ver «cómo agilizar el proceso de otorgamiento de ayudas» e «intensificar la prevención» de aquí en adelante, todo en estrecha «colaboración» con los concellos.

También ayer, ante preguntas de los medios, el titular de la Xunta valoró los datos de la Axencia Galega da Industria Forestal, que reflejan que la mayoría del terreno quemado era monte desnudo y matorral, y que los eucaliptos supusieron tan solo el 0,2%. Al respecto, Rueda destacó la importancia de conocer no solo «cuánto» ardió, sino también «qué ardió». «Está bien que se conozca exactamente de qué estamos hablando, también el tipo de especies arbóreas que ardieron, porque hemos escuchado muchas veces hablar de que determinadas especies [como] el eucalipto, son las causantes de la inmensa mayoría de los fuegos», aseveró, por lo que celebró conocer los datos «para saber a qué nos estamos enfrentando y a partir de ahí encarar las medidas de prevención».

El debate de la superficie

Del mismo modo, el presidente también se refirió a las diferencias en los cálculos de terreno calcinado de la Xunta y del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, de unas 37.000 hectáreas. Se remitió a lo dicho la semana pasada, apuntando a diferencias de criterio en las mediciones del organismo europeo, defendiendo que no tiene «ninguna intención de ocultar la más mínima hectárea»: «Hubo incendios con muchísimas hectáreas, y la transparencia también implica ser exacto en esto».

Dimisión de la conselleira

Al hilo, el presidente defendió la actuación de la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, durante la ola de incendios, cuestionado sobre un posible cese, como pidió la Confederación Intersindical Galega. Si bien siempre existe «margen de mejora», su trabajo, defendió, fue «el adecuado». «No voy a decir que todo se hizo de modo impecable, ni mucho menos. En una situación como la que vivimos, no todo se pudo hacer bien, aunque se intentó hacer lo mejor posible, por supuesto», zanjó.

Todo ello en la rueda de prensa posterior al primer Consello del curso político, en la que también aprovechó para recriminar su gestión al Gobierno central. A Pedro Sánchez, dijo, le traslada lo mismo que le comentó en Ourense: «Por supuesto que hay que ver la incidencia del clima en los fuegos que se están produciendo los últimos años» pero ahora, «estando totalmente abierto a hablar de todo lo que implique este Pacto de Estado, creo que lo que hay que hacer es hablar de ayudas», y las anunciadas hasta ahora son «claramente insuficientes», recriminó.

La prioridad ahora es blindar las augas de las cenizas

Ahora que está extinguido el fuego, es el momento de actuar para, entre otras cuestiones, evitar que la lluvia provoque escorrentías y arrastres, que podrían afectar negativamente los ríos. En esta línea está trabajando la Demarcación hidrográfica Galicia-Costa, la única cuenca de competencia autonómica, que ya ha completado con éxito las primeras actuaciones sobre el terreno. Con el fin de reducir o evitar la llegada de ceniza a esta cuenca hidrográfica, Augas de Galicia ha estado acometiendo diferentes actuaciones estas semanas, como la instalación de barreras anticontaminación en los entornos fluviales, cordones vegetales a base de troncos procedentes del entorno afectado para minimizar la pérdida de suelo o barreras de madera en puntos con elevada pendiente para reducir la velocidad del agua y fijar arrastres. Más concretamente, según destacó ayer el presidente, en Ponteceso ya se instaló un entramado de biomasa de más de 400 metros de largo en los márgenes del regato de Bouzas para anticiparse a las escorrentías, así como cordones de vegetación de 50 centímetros de alto en Lousame, en las zonas con más pendiente, y 375 metros de cordones de madera en el entorno del río Chanca, en Meaño. Ahora, señaló, «comenzaremos inmediatamente a poner este tipo de medidas en puntos de Vilaboa y Agolada», afectadas por los incendios, y continuarán llevándose a cabo «donde sea necesario» en «las aguas que son competencia de la cuenca que está bajo la responsabilidad de la Xunta». Pero Galicia-Costa es tan solo una de las cuatro cuencas hidrográficas de la comunidad, junto a la del Cantábrico Occidental, Miño-Sil y la del Duero, que no son de competencia autonómica. Por ahora, según informó ayer el presidente, la Consellería de Medio Ambiente ya está en contacto con la Confederación Hidrográfica Miño-Sil para compartir su experiencia y las acciones que se han llevado a cabo en las zonas más afectadas por el fuego, mientras que desde la Confederación Hidrográfica del Duero, que atañe a zonas como Monterrei o Verín, no se ha establecido contacto aún con el Ejecutivo autonómico, explicó ayer el presidente.

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