Rueda urge «consenso» a los rectores con el debate de Medicina sin cerrar
El presidente promete más recursos para el nuevo plan de financiación | Las universidades piden más recursos pero las elecciones en Vigo y Santiago condicionan las negociaciones

Rueda urge «consenso» a los rectores con el debate de Medicina sin cerrar
belén teiga
«Galicia tiene un sistema universitario que busca el consenso, algo que a veces es realmente complicado, pero que debe ser nuestro objetivo para que la comunidad avance». Con esas palabras, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, inició su discurso en el acto de apertura del curso académico 2025-2026 en el Sistema Universitario de Galicia, en el que fueron varias las alusiones, sin mencionarlo en ningún momento de manera explícita, al propósito de la Universidade de A Coruña (UDC) —con su rector Ricardo Cao, presente ayer en Santiago— de implantar una facultad propia de Medicina, pretensión que rechazan tanto las otras dos universidades públicas de la comunidad como la Xunta.
La vuelta a las aulas llega, así, con las polémicas del curso anterior todavía vivas. El mandatario gallego sacó pecho por un «catálogo de titulaciones amplio y diverso», si bien advirtió: «Nada de esto es posible si no insistimos en que este camino hay que recorrerlo de manera conjunta y simultánea, no valen diferentes velocidades ni desvíos en función de diferentes intereses».
Tanto la Xunta como la Universidade de Santiago de Compostela (USC) y la de Vigo (UVigo) apuestan por la existencia de una única facultad de Medicina en la comunidad, la situada en la capital gallega, mientras prometen avanzar en la descentralización de la docencia en A Coruña y Vigo. «Cada uno puede tener, y es legítimo, sus intereses, pero hace falta esa colaboración entre todas las universidades, con el profesorado, el personal, los estudiantes... si no lo hacemos así, las cosas no funcionarán. Ese espíritu de consenso es lo que garantiza este modelo basado en la confianza mutua», insistió Rueda.
Sobre esta cuestión se pronunció también el rector de la USC, Antonio López, que este año encara, al igual que su homólogo en la UVigo, Manuel Reigosa, su último curso al frente de la institución, ante la imposibilidad de ambos de volver a presentarse en las elecciones de 2026 de sus respectivas instituciones por haber alcanzado ya el máximo de dos mandatos. «Es lícito y razonable que cada universidad defienda sus intereses, pero debemos ejecutarlos en un marco de lealtad y teniendo en cuenta el interés superior de la comunidad», señaló en su intervención, después de que la comitiva académica hubiese procesionado, como manda la tradición, desde el rectorado al Salón Nobre del Pazo de Fonseca.
Al asunto se refirió también, en otro acto celebrado en la mañana de ayer, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, quien pidió sacar este debate «del terreno emocional» para llevarlo a la «racionalidad». El conselleiro eludió poner plazos al acuerdo, si bien reconoció que septiembre es «un mes importante» en esta negociación, cuya decisión final está en manos de la Xunta.
Financiación
El rector de la USC incidió en que las universidades gallegas se encuentran desde la aprobación de ley orgánica del Sistema Universitario (LOSU), en 2023, en un proceso de «cambios profundos dentro de las instituciones», para lo que la financiación es «fundamental». López recordó, así, la existencia del nuevo escenario que no tardará en abrirse una vez finalicen en 2026 los fondos Next Generation de la Unión Europea.
A esto se suma la negociación de un nuevo plan de financiación para el sistema universitario gallego que deberá extenderse de 2027 a 2031. «Será una buena ocasión para avanzar hacia el objetivo establecido en la ley de dedicar el 1% del PIB al gasto público en educación universitaria pública en el conjunto del Estado», señaló el rector compostelano, a la vez que desgranó que la evolución demográfica y la atracción de estudiantado internacional son algunos de los retos a los que se enfrentan.
Las negociaciones para fijar el marco financiero de la enseñanza superior en Galicia para los próximos años están condicionadas porque en el caso de las Universidades de Vigo y Santiago arrancarán 2026 inmersas en procesos electorales para un nuevo rector. Y los actuales rectores prefieren que sean sus sucesores los que acuerden el nuevo plan y no condicionar ellos su mandato con un plan que no sea del gusto de los nuevos.
El presidente de la Xunta expresó la necesidad de impulsar el próximo plan de financiación, ya que «las necesidades son cambiantes y siempre se necesitan más recursos, nunca menos, pero haber llegado a una financiación estable y planificada es importante y permite hacer las cosas con antelación». Rueda recordó, además, que el plan vigente movilizó 3.100 millones de euros: «Entiendo que en el siguiente habrá que añadir más cifras».
Asimismo, apostó por la innovación y la investigación, así como por mejorar las dotaciones universitarias a través del plan de infraestructuras. «Las universidades tienen que funcionar para cumplir esa función de país que tienen encomendadas. Fuera tienen que quedar ideologías y orientaciones», concluyó el mandatario gallego.
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