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Entrevista | Jesús Orejas Jefe del servicio de Sanidade Animal de Medio Rural

Jesús Orejas, jefe de Sanidade Animal: «El riesgo cero no existe: mejor no tocar aves muertas»

Galicia registró diez casos de gripe aviar en lo que va de año; la última en A Coruña y todas en especies silvestres. Mientras se mantiene el confinamiento de aves de corral en 40 concellos gallegos como medida más efectiva para evitar focos, Jesús Orejas advierte: «El riesgo cero no existe». Prevé que las restricciones se prolonguen

El jefe de servicio de Sanidade Animal, Jesús Orejas. |   L.O.

El jefe de servicio de Sanidade Animal, Jesús Orejas. | L.O.

e. ocampo

A Coruña

El jefe de servicio de Sanidade Animal de la Consellería do Medio Rural, Jesús Orejas, analiza la situación actual de la gripe aviar en Galicia tras la detección de un nuevo caso en una gaviota anteayer. La Xunta, que mantiene las gallinas confinadas en 40 concellos, confirma que se contemplan ayudas en caso de detectarse un posible foco en granjas, pero no si fuera necesario el sacrificio de corrales domésticos, que ascienden a 27.000 en las zonas especiales de riesgo y vigilancia en Galicia.

¿Cómo valora el nuevo caso en una gaviota registrado en Galicia dentro de la evolución de la enfermedad este año?

No se trata de un caso aislado ni especialmente preocupante. En lo que va de 2025 se han registrado diez aves silvestres infectadas en Galicia, frente a 21 en 2024, 15 en 2023 y 25 en 2022. Son cifras que entran dentro de la normalidad. En esta temporada los positivos se concentran, como en años anteriores, en gaviotas patiamarillas. En aves de corral no se ha detectado ningún foco y es lo importante.

Sin embargo, sí se observa un repunte de casos a nivel estatal, con 14 focos y miles de aves sacrificadas, y a nivel europeo.

Efectivamente. En las últimas semanas ha habido un incremento notable tanto en aves silvestres como domésticas, especialmente en Alemania y países limítrofes. En España, a fecha 5 de noviembre, se contabilizan 88 focos en aves silvestres y 14 en aves de corral. Son cifras que monitorizamos cada semana dentro del programa nacional de vigilancia.

Galicia mantiene desde el lunes medidas de confinamiento en 40 concellos. ¿Son suficientes para contener el riesgo?

Sí, porque son las más efectivas. El objetivo es evitar el contacto entre aves silvestres, que actúan como portadoras del virus, y las aves de corral. Por eso deben mantenerse bajo techo o en recintos protegidos con mallas, telas pajareras o plásticos que impidan el acceso de pájaros del exterior. También es fundamental garantizar que el agua y la comida no se contaminen con heces de aves silvestres.

¿Todas las especies silvestres pueden transmitir el virus? Pongamos por caso, un gorrión.

Cualquier ave puede ser portadora, pero las más implicadas en la transmisión son las acuáticas, sobre todo los patos, ocas y gansos, así como las gaviotas. Son especies que tienen más contacto con el agua y con zonas de invernada donde circula el virus.

Ha mencionado la evolución histórica de los casos. ¿Hubo algún año especialmente atípico?

Sí, en 2022 se detectaron 25 aves silvestres infectadas, y el 85% eran alcatraces. Ese año hubo una fuerte incidencia de gripe aviar en sus zonas de cría en Reino Unido y el norte de Europa, y muchas aves enfermas llegaron a Galicia y al resto del Cantábrico.

¿Cómo se determinaron las zonas de especial riesgo (ZER), hoy 11 concellos, y las de especial vigilancia (ZEV), que son 29?

El mapa actual se definió en 2006 y se revisa periódicamente. Se tuvieron en cuenta factores como la presencia de humedales, lagunas o embalses donde se concentran aves migratorias procedentes del norte de Europa. Por ejemplo, el complejo intermareal Umia-O Grove, en Pontevedra, es una de las zonas más sensibles de Galicia por la gran cantidad de aves invernantes que acoge cada año.

Si un ciudadano encuentra un ave muerta o enferma, ¿qué debe hacer exactamente?

No tocarla ni manipularla. Aunque la cepa H5N1 (gripe aviar) no ha demostrado ser especialmente peligrosa para los humanos, el riesgo cero no existe. Lo correcto es avisar al 012, el teléfono de atención del Gobierno gallego. Desde ahí se activa el protocolo para recoger el ejemplar y analizarlo en laboratorio. Muchas aves mueren por otras causas y se trata de discriminar los casos sospechosos.

¿Cómo están afectando las restricciones al sector avícola gallego?

El confinamiento impacta sobre todo en las explotaciones camperas o ecológicas, que suelen mantener a las aves al aire libre. En esos casos, la normativa permite mantener el etiquetado de «huevo campero» mientras duren las medidas sanitarias. Cuando no es posible meter a las aves en instalaciones interiores, se pueden usar redes o cubiertas para impedir el contacto con aves silvestres. En caso de detectarse un foco en una explotación, habría que sacrificar a todas las aves, aunque existen sistemas de indemnización para los productores afectados.

¿Y para los corrales familiares o de autoconsumo?

No están previstas compensaciones, pero el mensaje es claro: extremar las medidas de bioseguridad. Si entra el virus, la mortalidad puede ser muy alta y habría que sacrificar todos los animales. Lo mejor es prevenir: cumplir con el confinamiento y proteger el alimento y el agua. Y si la autoridad competente determinara el sacrificio, el propietario tendría derecho a indemnización.

¿Tienen previsión de levantar las restricciones pronto?

Dependerá de la evolución del riesgo. En invierno las bajas temperaturas y las migraciones favorecen la persistencia del virus, por lo que las medidas se mantendrán varias semanas, si no meses.

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