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Sanidad espera apoyo autonómico para imponer la mascarilla si aumenta la gripe

Galicia afirma que no rechaza su uso pero que solo el Estado puede obligar

Santiago

La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró ayer que cuenta con el compromiso de las comunidades para apoyar el protocolo común de actuaciones frente a la gripe que impulsará el próximo 3 de diciembre y que recupera, entre otras medidas, el uso obligatorio de mascarilla en hospitales en situación de máximo riesgo.

Si bien esta semana la Xunta defendía mantener el uso del tapabocas como «recomendación» tanto a pacientes como a profesionales pese al aumento de la incidencia de la gripe, el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, matizaba ayer que «la Xunta no rechaza el uso de mascarillas» sino que «lo recomienda», para añadir que Galicia «no puede obligar al uso de mascarillas» por no tener competencias.

El Ministerio de Sanidad ya intentó el pasado año que las comunidades refrendasen un protocolo común de actuación ante los virus respiratorios que contemplase el uso de mascarillas en espacios cerrados cuando fuese necesario, pero al final la medida solo salió adelante como recomendación, lo que «limitó» su alcance, advirtió la ministra.

No obstante, tras la reunión de ayer del Consejo Interterritorial, Mónica García mostró su confianza en que los responsables de sanidad de las comunidades gobernadas por el PP «no van a anteponer este año, una vez más, sus intereses políticos por encima de la salud de la población», como hicieron la temporada pasada al vetar el plan común consensuado entre los técnicos del Ministerio y las comunidades.

La Comisión de Salud Pública ofrecerá en su reunión del 3 de diciembre el veredicto final sobre el protocolo que, en esencia, es el mismo de la temporada pasada, con pequeños cambios sugeridos por las comunidades. Mantiene, por ejemplo, el endurecimiento gradual del uso de mascarilla en espacios sanitarios y sociosanitarios, que pasará de recomendada a obligatoria en los niveles máximos de riesgo, algo que García defendió: «A partir de ahora el que tenga síntomas de catarro se debería poner, de manera responsable, una mascarilla». «Es muy sencillo», dijo, «llegas a un centro sanitario, te pones la mascarilla, sales del centro sanitario, te la quitas, y así proteges a los pacientes, a los profesionales y a ti mismo», resumió.

No obstante, también matizó que el protocolo es flexible y en función de la situación epidemiológica de cada comunidad, de modo que «el uso de la mascarilla será una recomendación o será una obligación en función del escenario» que vive cada una.

Al respecto, Gómez Caamaño aclaró que «la Xunta no rechaza el uso de mascarillas» sino «todo lo contrario», ya que «lo recomienda», especialmente en este momento, en centros de salud, para profesionales y pacientes, y en servicios de urgencias hospitalarias y extrahospitalarias. A estos espacios se añaden otros donde se recomienda su uso, como las UCI, o los hospitales de día de oncohematología. Con todo, matizó que obligar a su uso «es una competencia del Gobierno central».

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