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Galicia reforzará las batidas de jabalíes en cuatro zonas para prevenir la peste

Xinzo, Deza, Terra Chá y Betanzos son las comarcas en las que aumentarán los controles | La Xunta urge al Gobierno una conferencia sectorial para coordinar actuaciones

Llegan a Barcelona 80 militares de la UME para ayudar en el control de la peste porcina

Sara Fernández

belén teiga

Santiago

La evolución del brote de peste porcina africana (PPA) mantiene al sector alerta por lo que pueda ocurrir en España después de tres décadas libre de la enfermedad. Aunque la zona cero del virus se encuentran a muchos kilómetros de Galicia, en la comarca catalana de Collserola (Barcelona), las autoridades no bajan la guardia en ninguna comunidad autónoma, conscientes de la gravedad que puede suponer. Sin ir más lejos, el Ejecutivo gallego anunció este miércoles, tras una reunión en Santiago con los responsables de las organizaciones profesionales agrarias —Unións Agrarias, Sindicato Labrego Galego y Asaga—, su intención de aumentar las batidas de jabalíes en las comarcas con más granjas porcinas con el propósito de prevenir la peste. En el caso de Galicia son Xinzo (Ourense), Deza (Pontevedra), Terra Chá (Lugo) y Betanzos (A Coruña).

Este virus, si bien no es contagioso entre humanos, se propaga a gran velocidad entre los cerdos y jabalíes, pudiendo terminar con la vida de los animales en pocos días. Es por ello que las conselleiras de Medio Rural, María José Gómez, y de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, avanzaron que la Xunta ya ha solicitado al Gobierno central una conferencia sectorial específica acerca de esta cuestión, con el deseo de que se celebre «de inmediato» para poder coordinar a nivel estatal las actuaciones contra la enfermedad.

Reunión entre la Xunta y organizaciones profesionales agrarias.

Reunión entre la Xunta y organizaciones profesionales agrarias. / Xoán Álvarez

«Pediremos homogeneidad y coordinación en las medidas», declaró Gómez ante los medios de comunicación, a la vez que llamó a no crear «alarmas», ya que, por el momento, ni siquiera ha afectado a las explotaciones de porcino catalanas. Asimismo, abogó por la regionalización como criterio en las exportaciones de porcino, tras considerar «imprescindible» revisar los precios de las cabezas de ganado por si en el futuro se tiene que indemnizar a ganaderos afectados.

Sobre ello, el secretario xeral de Unións Agrarias, Roberto García, reclamó una revisión «al alza» de los precios, ya que, según relató, los precios actuales datan de 1986, por lo que estarían «totalmente desfasados». También solicitó la actuación de la Agencia de Información y Control Alimentario, conocida como Aica, para evitar que «intermediarios se aprovechen» para lograr un mayor margen comercial.

Emergencia cinegética

Xinzo (Ourense), Deza (Pontevedra), Terra Chá (Lugo) y Betanzos (A Coruña). Esas son las cuatro comarcas gallegas que albergan un mayor número de explotaciones porcinas, según García, donde se requiere una «mayor intensidad» de batidas como «medida preventiva». Con la peste porcina africana en la mente de todos los ganaderos, el responsable de Unións Agrarias consideró, además, que es el momento de plantearse un plan de reducción del jabalí a nivel nacional, a pesar de que en la comunidad se batieron «récords» el pasado año con en torno a unos 17.000 especímenes abatidos.

En esta línea habló también Vázquez, quien quiso mostrar su «agradecimiento público» a los cazadores y resaltar las actuaciones novedosas como las jaulas en ciudades y zonas periurbanas, si bien reconoció que «se ve que no es suficiente».

«Tenemos que seguir contando con las sociedades de caza y con los ganaderos, se incrementará la vigilancia y procuraremos incrementar las batidas», insistió Vázquez, quien añadió que esperan frenar la situación. «Aunque no somos dioses, queremos que tenga confianza la sociedad», dijo.

Galicia, asimismo, tiene declarada en el 80% de su territorio —incluidas las cuatro comarcas con más riesgo potencial— la emergencia cinegética esta temporada, lo que permite la caza de jabalíes cualquier día de la semana y sin ningún límite. Esta medida está vigente hasta finales del mes de febrero, si bien desde el Ejecutivo autonómico recalcan que «habrá que pensar si se tiene que ampliar».

Optimista se mostró también García, «seguro» de que la peste porcina africana «no va llegar» a la comunidad. Más contenida fue la postura de la portavoz del Sindicato Labrego Galego, María Ferreiro, al señalar que «aún no está aquí». El representante de Agasa, Francisco Bello, insistió, por su parte, en la «necesidad» de la caza por motivos de sanidad.

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