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Sanidad reserva la mascarilla forzosa para escenarios de alto riesgo

Pacta con las autonomías recomendaciones que incluyen el tapabocas si hay síntomas

Gómez Caamaño, segundo por la izquierda, este miércoles, en su visita al centro de salud de A Parda.

Gómez Caamaño, segundo por la izquierda, este miércoles, en su visita al centro de salud de A Parda. / La Opinión

C.Villar

Santiago

Gobierno y autonomías han pactado las recomendaciones para el control de las infecciones respiratorias agudas —gripe, covid o virus sincitial— y se quedan eso: recomendaciones. La obligatoriedad del uso de mascarilla, que se barajó para centros sociosanitarios en función de la situación epidemiológica y que fue cuestionada por alguna comunidad, se reserva para las situaciones de más riesgo, aunque se aconseja a quienes tengan síntomas respiratorios en entornos con personas vulnerables.

Así lo expone el comunicado trasladado este miércoles por el Ministerio de Sanidad tras la reunión de la Comisión de Salud Pública que dio luz verde al documento. En él, Estado y autonomías definen cuatro escenarios de riesgo, de menos a más, con medidas escalonadas adaptadas a cada uno, y en los tres primeros el uso de mascarilla se asocia a «recomendación», aunque a veces se hable de «intensificar» ese aviso y en otras, de «generalizar» su utilización.

Cada comunidad, en función de los parámetros de la red de vigilancia, camas ocupadas y ocupación de UCIs, entre otros, evaluará semanalmente su situación epidemiológica. De ese análisis, se derivarán cuatro escenarios. En el escenario de situación interepidémica o basal, «se recomienda el uso de mascarilla quirúrgica» a quienes tienen «síntomas respiratorios», en especial si van a tener contacto con «personas vulnerables» y un uso «continuado» por los trabajadores «sintomáticos» en centros sociosanitarios.

En el nivel bajo o medio, «se intensifica la recomendación del uso de mascarilla quirúrgica» en personas con síntomas y en entornos «vulnerables». En hospitales, «se recomienda su uso en áreas sensibles» (oncología, trasplantes...), tanto a personal como a pacientes, y se plantea la posibilidad de elevar las exigencias en centros residenciales si existe transmisión.

La recomendación de un uso «generalizado» de mascarilla en salas de espera o urgencias en centros sanitarios llegaría en el nivel alto, en el que pueden verse afectadas las visitas a las residencias.

En una epidemia de nivel «muy alto» se abre la puerta a «medidas excepcionales para el control de la transmisión» que afectarían a «determinados contextos o colectivos especialmente expuestos».

El protocolo incluye otras medidas ya vistas en el covid, como ventilación, higiene de manos o limitar las interacciones sociales, además del teletrabajo.

El Sergas citará entre el viernes y el sábado a 33.000 niños para vacunarse contra la gripe

Sanidade lanza una convocatoria extraordinaria para vacunar a 33.000 niños y niñas de entre seis meses y once años los días 5 y 6 de diciembre, el viernes y el sábado, en los 14 hospitales públicos de la comunidad. Así lo anunció este miércoles el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, durante su visita al centro de salud de A Parda, en Pontevedra. En concreto, la Consellería de Sanidade informa de que en los hospitales comarcales la inmunización se concentrará en la tarde del viernes, entre las cuatro y las ocho, y en el resto de hospitales de la red pública, además de ese horario, se ofertará la vacuna el sábado de diez a dos de la tarde y de cuatro a ocho.Gómez Caamaño animó a las familias a participar en la campaña de vacunación extraordinaria alegando que las vacunas «son la mejor protección contra la gripe».

Por ahora, ya han recibido la inyección un 47% de chavales en esa franja de edad.En general, ascienden ya, con datos relativos al 1 de diciembre, a 720.501 personas las vacunadas contra la gripe en la comunidad. Entre los mayores de 65 o más años, uno de los grupos de riesgo, se han animado ya el 67,4 por ciento de los potenciales destinatarios. Además, hasta el momento se han puesto la vacuna seis de cada diez trabajadores sanitarios y un 36,4 por ciento de embarazadas.Entre los mayores y la plantilla sanitaria, son más mujeres las que se inmunizan. En el caso del personal sanitario, la cobertura es del 58,9% en ellas y del 62% entre los varones. Una brecha similar se produce entre los jubilados, con un 69,23% de inmunizados varones y un 66,04% mujeres.En lo que va de temporada de gripe, siete semanas, Sanidade contabiliza ya más de 1.050 hospitalizaciones, la mayoría de ellos con virus del tipo A, explican desde la Xunta. Con la idea de «reducir» esas cifra, añaden, se impulsó el pasado fin de semana otra campaña extraordinaria, pero dirigida a personas de 60 a 69 años, que culminó con 6.500 vacunados más en esas edades.

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