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Galicia, en el podio estatal de alumnado que se gradúa en la ESO con suspensos

Una cuarta parte de los matriculados promociona en 4º curso con materias no superadas | La Xunta exige que la media global del estudiante sea al menos de 5 para dar esa opción

Jóvenes en un instituto.

Jóvenes en un instituto. / EP

C. Villar

Santiago

Una cuarta parte de todo el alumnado matriculado en el último curso de la ESO acaba obteniendo el título a pesar de llevar consigo materias a cuestas que ya no recuperará. Galicia sería una de las comunidades que permite, en mayor medida, que los chavales salgan de la educación obligatoria con asignaturas pendientes, una opción que posibilita la Lomloe, que establece como excepcional la repetición y que deja en manos del profesorado juzgar si el estudiante ha alcanzado los objetivos de la etapa.

Los datos recién publicados por el Ministerio de Educación ubican a los chavales gallegos de segundos del ranking a autonómico en porcentaje de alumnos que promocionan con materias no superadas sobre el total de alumnado del curso final de etapa. Así, un 25,6% de los inscritos en 4º de la ESO en 2023-24 culminaron esa formación con alguna asignatura en la que no llegaron al aprobado, precedidos solo por los murcianos, entre los que el dato es de casi un punto más. Si el cálculo de quienes dejan las aulas sin aprobar todas las asignaturas se realiza solo sobre los que promocionan, el porcentaje subiría hasta el 28,1%.

Y eso pese a que Galicia es de las comunidades que ha matizado la Lomloe en cuanto a los requisitos para la titulación. La regla, según el decreto que regula las enseñanzas de ESO en la comunidad, que entró plenamente en vigor justo en 2023-24, es que el alumno tenga todas las materias o ámbitos superados. Adicionalmente, la Consellería de Educación admite que se pueda valorar que un estudiante titule si cumple tres requisitos a la vez: que la media aritmética de las notas de todas las asignaturas en las que esté matriculado ese año sea de al menos un 5 y que haya adquirido las competencias «clave» fijadas en el perfil de salida y alcanzado «los objetivos de la etapa». Todo ello siempre a juicio del «equipo docente».

Esa potestad viene de la normativa estatal, que le da la última palabra al profesorado, mediante decisiones «colegiadas». La «ley Celaá» dictamina que obtendrán el título quienes hayan adquirido, a juicio del equipo docente, las competencias y objetivos de la etapa. Se admite que las comunidades definan «criterios para orientar la toma de decisiones», pero no pueden implicar fijar ni el número ni la tipología de las materias no superadas, matiz que recoge la Administración gallega en su decreto.

Con todo, y pese a la posición en el ranking estatal, no fue en 2023-24, el de plena implantación de la Lomloe, cuando se graduó un mayor porcentaje de chavales con materias en las que no rindió lo suficiente como para aprobar, con el alumnado masculino más afectado por el fenómeno, cuatro puntos porcentuales más. En 2022-23 el dato llegó al tope, con el 27,5%. Con materias colgadas o sin ellas, Galicia es la cuarta autonomía en la que más estudiantes, en general, concluyen con éxito la última etapa de formación obligatoria: se gradúa un 91,1% del total, y hasta un 98,5% entre quienes estudian en la privada no concertada.

Resultados en Bachillerato

Para quienes aprueban y quieren proseguir con su periplo académico, una de las alternativas es estudiar Bachillerato. El año pasado Galicia registró en 2º curso uno de los mejores resultados de la serie histórica que recoge el Ministerio de Educación, con un 89,1% que promocionó. Solo en el año de irrupción del covid, cuando se suspendieron las clases presenciales y las autoridades educativas acordaron «flexibilizar» el aprobado, se había registrado un dato superior, del 95,7 por ciento.

Si en general el porcentaje de jóvenes que logra culminar el Bachillerato va a más analizando la evolución temporal del indicador, en cambio, se reduce la diferencia entre los resultados obtenidos en la enseñanza pública y en la privada. Si la media de alumnado que aprueba 2º en esa etapa educativa en Galicia es del 89,1 por ciento, en la pública se queda en el 87,2%, diez puntos menos que en la privada. Sin embargo, una década atrás, la brecha era de 18 puntos.

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