Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las reses atacadas por lobos son ya el doble que hace 12 años: más de 3.100

Muras, Abadín y Ortigueira, los concellos en los que más ganado resulta afectado

Un lobo ibérico en el medio natural.

Un lobo ibérico en el medio natural. / Pablo Santana/Shutterstock

e. ocampo

A Coruña

Galicia cerró el pasado año con 3.112 reses afectadas por ataques de lobo, una cifra que supone un ligero retroceso respecto al máximo de 2024 (3.225), pero que consolida un hecho difícil de discutir: es la segunda más alta desde 2010 y, por segundo año consecutivo, se supera la barrera de los 3.000 animales. La evolución de ataques de lobo en Galicia, con datos de la Consellería de Medio Ambiente, muestra el contraste con el inicio de la serie: en 2011 y 2012 se contabilizaron 1.430 y 1.453 reses, prácticamente la mitad que los últimos años. Es decir, en apenas una docena de años, el conflicto ha cambiado de escala.

La fotografía de 2025 tiene, además, una lectura doble. Por un lado, los avisos —las comunicaciones de ataque— también bajan: 1.911, frente a 2.127 del año anterior. Por otro, cada aviso tiende a concentrar un impacto mayor. Si se divide el total de reses por el número de avisos, el promedio pasa de 1,52 reses por aviso en 2024 a 1,63 en 2025. Menos avisos, sí, pero episodios que, cuando ocurren, golpean con más fuerza. La Consellería de Medio Ambiente advierte de que los datos anuales hacen referencia al período de vigencia de las ayudas por daños (en el caso del último, van entre el 1 de octubre de 2024 y el de 2025).

Este incremento de la conflictividad del lobo es uno de los argumentos de la Xunta para posicionarse a nivel de España y de Europa y también, para actualizar su marco de prevención —subvenciones de instalación de vallados— y de compensación —con comunicación previa de ataques como requisito para poder acceder las ayudas—. Además, en 2025 el debate sobre controles excepcionales del lobo volvió a primera línea política y social.

¿A qué ganado ataca más el lobo? La estadística de 2025 deja claro que el peso recae sobre el ovino y el vacuno, con un tercer actor que gana protagonismo: los equinos. Las ovejas suman 1.281 reses (un 41% del total) y siguen siendo la categoría más castigada. Las vacas, con 1.003 (un 32%), refuerzan su relevancia en el balance. Y los caballos, 569 (un 18%), confirman que el problema no se limita a un solo tipo de explotación. Completan el reparto 248 cabras (8%), además de un número testimonial de asnos (9) y cerdos (2).

Más allá de las cifras anuales, la serie da un salto desde 2023: 2.804, 3.225 y 3.112 reses atacadas. El mensaje que dejan los números es menos espectacular que un récord, pero más inquietante: la presión sobre el ganado continúa siendo elevada y, además, muestra un patrón cada vez más repartido entre especies, con el vacuno y el equino ganando peso frente al predominio histórico del ovino.

Por concellos, Muras sobresale como el más castigado por los ataques del lobo: acumula 122 avisos y 130 reses afectadas, con una incidencia muy alta en caballos (77) y también en vacas (50). Luego aparecen Abadín, con 88 avisos y 104 reses (especialmente caballos, 61, y vacas, 30), y Ortigueira, que registró 108 reses atacadas, con mayor peso en vacas (66) y ovejas (29). Por detrás se sitúan Ourol (76 reses) y A Pastoriza. En Pontevedra, el primero es A Estrada, con 52 reses.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents