Las solicitudes de eutanasia en el testamento vital superan las 10.700
Las instrucciones previas crecieron un 31% en 2025 y la mayoría incluye la prestación para morir | 5.100 gallegos expresan esa opción, casi tantos como en los 4 años precedentes

Concentración de la asociación Derecho a Morir Dignamente. / Chema Moya / Efe
C. Villar
Cada vez más gallegos deciden por sí mismos sobre el futuro de su salud para evitar que otros lo hagan por ellos si llega un momento en el que las circunstancias les impiden manifestar su voluntad. Las instrucciones previas inscritas el pasado año en Galicia han pulverizado los registros anteriores, al sumar en doce meses otros 6.049 documentos, y la inmensa mayoría tienen en común el recoger la posibilidad de la eutanasia como una opción en el caso de cumplir los requisitos. De hecho, si los testamentos vitales se animaron con la irrupción del covid, cuando la pandemia hizo a los ciudadanos más conscientes de su potencial vulnerabilidad, tras la aprobación de la Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo de regulación de la eutanasia (LORE), que entró en vigor en junio de ese mismo año, han alcanzado cifras de récord.
Si en 2024 superaron por poco la barrera de los 20.000 tras un acelerón del 16,7% con respecto al ejercicio previo, durante el pasado año, con la formalización de 6.049 testamentos vitales —más de una tercera parte de ellos en Pontevedra—, el incremento roza ya el 31 por ciento, el doble. Y lo mismo sucede con la cifra de quienes dejan constancia de que solicitan la eutanasia si procede: el 84 por ciento de las voluntades anticipadas de 2025 especifica esa posibilidad, el porcentaje más elevado desde la implantación de la normativa.
En números absolutos, eso supone que el año pasado 5.081 personas —una media de 14 cada día— han marcado o han incluido una cláusula igual o similar a la que propone la Consellería de Sanidade en el modelo de instrucciones previas de su web: «Quiero que se me facilite la prestación de ayuda para morir si me encuentro en alguno de los supuestos clínicos previstos en la ley de regulación de la eutanasia (sufrir una enfermedad grave incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante en los términos establecidos en la ley)».
Esos casi 5.100 ciudadanos que manifiestan su receptividad a la eutanasia son casi tantos como los que dejaron constancia del mismo deseo en los tres años y medio precedentes, desde junio de 2021. En total, a partir de datos publicados por la Consellería de Sanidade, 10.745 gallegos quieren acogerse a la prestación de ayuda para morir. Cada año, el porcentaje de los que refleja esta preferencia en el testamento vital va a más: apenas fueron un tercio en 2021, pero al año siguiente casi se duplicaron. En 2023 y 2024, fueron un 79% los que manifestaron esta opción y en 2025 esa cifra alcanzó el 84%.
Si esas cifras se materializan, es previsible que los datos de eutanasias se eleven en próximos años. En 2024 se registraron 35 solicitudes de eutanasia en Galicia: se practicaron 16, seis se revocaron y nueve personas fallecieron esperando. Esta semana se concentró en Santiago Derecho a Morir Dignamente para reivindicar el 12 de enero como Día de la Muerte Digna en Galicia, por Ramón Sampedro, y para denunciar las trabas que, según afirman, aún dificultan el acceso real a este derecho.
Aunque la eutanasia está muy presente en los nuevos documentos inscritos en Galicia, es más generalizado (más del 99% de los casos) dejar constancia de los deseos sobre cuidados y tratamientos que quiere recibir el otorgante (alivio de dolor, soporte vital, estabilización...). Además, un 5% de los testamentos vitales son favorables a la donación del cuerpo (un año antes lo eran un 2%) y un 64%, también la cifra más alta, a la donación de órganos y tejidos.
Va a menos (65%) el porcentaje de quienes nombran un interlocutor «con el médico o con el equipo sanitario que presta la asistencia para procurar el cumplimiento de las instrucciones previas», como explica Sanidade. Por el contrario, anota su máximo —85%— la cifra de quienes formalizan el documento ante funcionario, a costa de notarios y testigos.
Lo que se mantiene estable, aunque poco a poco arañen más puntos, es la feminización: ellas ya suponen dos de cada tres de los nuevos inscritos en 2025. El fenómeno podría estar relacionado con una mayor esperanza de vida y con acaparar el 70% de los hogares unipersonales en los que residen personas mayores en Galicia.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los promotores: «Hoy no se puede construir un 600, se exige un Mercedes; y eso encarece los precios»
- El mercado inmobiliario estalla: los pisos de más de medio millón en A Coruña ya triplican a los de menos de 150.000 euros
- El invierno dispara las alertas por termitas: devoran la ciudad y el rural
- Un preso de Teixeiro destroza la tibia a un funcionario que intervino en una pelea
- Ganadería Pazos, pionera en Galicia desde Dumbría: «La montamos por necesidad»
- Las claves del sector para abaratar la vivienda: dividir pisos amplios e industrialización de las obras
- Un funcionario en la cárcel de Teixeiro: “Esto es trabajar en emergencia permanente”
- La Xunta anuncia un giro histórico en el SAF: 150 millones más con casi el doble por hora hasta 2028