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Los dueños de las Fragas estallan contra los precios «ridículos» de la Xunta

Cargan contra la política "impositiva" y "abusiva" del Ejecutivo gallego, que les ofrece entre 0,35 y 0,4 euros por metro cuadrado

Medio Ambiente asegura que la ofertas están "muy por encima del mercado"

Protesta de propietarios en Fragas do Eume, en la protesta este jueves en Ferrol.

Protesta de propietarios en Fragas do Eume, en la protesta este jueves en Ferrol. / E. P.

A Coruña

La tensión en el corazón de las Fragas do Eume volvió a estallar este jueves en Ferrol, ante el edificio administrativo de la Xunta, donde decenas de propietarios denunciaron una política «impositiva y abusiva» en la compra de parcelas dentro del parque natural. Los colectivos convocantes acusan a la Consellería de Medio Ambiente de ofrecer precios «ridículos», entre 0,35 y 0,40 euros por metro cuadrado, aprovechándose —dicen— del desconocimiento de algunos dueños y sin valorar el peso histórico y ecosistémico de unas tierras que, recuerdan, han sido preservadas por las familias durante siglos.

La presidenta de uno de los colectivos, Ángeles Pita, calificó la situación de «escandalosa» y acusó a la Xunta de incumplir los principios de participación que exige la Red Natura. Denunció que la Administración confunde informar con dialogar y comparó la relación actual con una dinámica de «amos y siervos». Las asociaciones reclaman modelos de gestión como los de otras comunidades, donde los propietarios pueden mantener sus tierras sin perder rendimiento económico, y exigen compensaciones «justas» para quienes no quieran vender pero tampoco pueden explotar sus parcelas por las restricciones legales.

Mientras la conselleira Ángeles Vázquez defendió que las ofertas están «muy por encima del mercado» y que no hay «problemas concretos»” sobre la mesa, los propietarios apelaron a los representantes locales para que actúen como valedores ante el Gobierno gallego.

El PSdeG respaldó las reivindicaciones, reclamando un acuerdo que garantice un «precio justo» o un sistema de compensación.

Tras tres décadas de espera, los dueños insisten en que no renunciarán a una solución «digna» y en que la Xunta debe abrir, de una vez, una vía de diálogo real.

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