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Noche al raso en Ourense en protesta por el acuerdo de la UE con Mercosur

Los agricultores mantienen cortada la N-120 con sus tractores y barricadas

J. Fraiz

Ourense

Paja extraída con horcas de los rulos y palés de madera alimentan la hoguera que da calor a los manifestantes, un alivio durante la noche, cuando el frío se intensifica en la orilla del Miño en Ourense. Es una fogata que sirve de metáfora de la fuerza reivindicativa del sector, que no se apaga y no quiere claudicar. Tras horas de temperaturas gélidas durante la noche del sábado —algunos buscaron cobijo para dormir entre la paja, junto al fuego—, con relevos para conservar las energías y poder acudir a las explotaciones a atender a los animales, la protesta de los ganaderos y agricultores en Ourense, que cortan con más de 80 tractores el tramo urbano de la N-120, uno de los principales puntos de entrada a la ciudad, continuó ayer tras pasar la noche al raso y después de 20 jornadas de protesta.

La Policía, con refuerzos de los antidisturbios, se reunió a mediodía con varios manifestantes para averiguar qué pensaban hacer. Uno de los participantes respondió al instante: «Seguir hasta que nos echen; ¿qué vamos a hacer?». El propósito es mantener las movilizaciones contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur (una megarregión americana integrada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que generará la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado de más de 720 millones de consumidores y un PIB mundial conjunto del 25%, pero que en Galicia buena parte del sector ve lesivo para sus intereses. Tras la firma este sábado en Paraguay del acuerdo aún es necesario el consentimiento por parte del Parlamento Europeo. A ese paso pendiente apelan los manifestantes. «La lucha no está perdida», resume Miguel Gómez, ganadero de Maceda e integrante de la Asociación del Sector Primario de Galicia. «Esperamos que algún eurodiputado tenga cabeza y vote que no».

Ayer, la asociación Elas Eles, un colectivo que representa a más de 200 ganaderos en Galicia, acudió a Ourense para concentrarse frente a la Subdelegación del Gobierno. Recibieron el apoyo de cargos del BNG. Más tarde acudieron a mostrar su apoyo a los ganaderos y agricultores movilizados en la N-120. «Sumar es nuestro objetivo», resaltaba el presidente de la asociación Elas Eles, Adrián Riádigos. «Queremos concienciar a la ciudadanía de que el problema no es solo del ganadero, sino también del consumidor». El acuerdo comercial permitirá, teme el sector gallego, que entren en el mercado productos con peor calidad y seguridad alimentaria.

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