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La reputación del turismo cae entre los gallegos por su efecto en los alquileres

Galicia es la comunidad en la que más empeora la percepción sobre el sector en el último año, según la consultora LLyC, que detecta una mayor preocupación por la turistificación

Colas para acceder a la Catedral de Santiago, en el pasado mes de diciembre.

Colas para acceder a la Catedral de Santiago, en el pasado mes de diciembre. / Antonio Hernández

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

La percepción social del turismo en Galicia ha sufrido un empeoramiento notable durante el pasado año, según los datos del último Barómetro de Percepción Turística elaborado por la consultora LLyC. El sector cerró 2025 en la comunidad con una valoración media de 5,2 puntos sobre 10, frente al 5,9 con el que había finalizado 2024. Se trata del mayor descenso registrado entre todas las comunidades en el conjunto del año y, además, sitúa por primera vez a Galicia por debajo de la media estatal (5,4 puntos) desde que en 2022 se empezó a realizar este análisis.

El barómetro, que se actualiza trimestralmente, analiza la conversación digital en redes sociales, medios online y foros especializados. En el caso gallego, el deterioro reputacional no responde a un empeoramiento puntual en el último trimestre, ya que entre octubre y diciembre la percepción mejoró ligeramente, en línea con la tendencia general del conjunto del Estado. Es precisamente la negativa evolución desde 2022 —cuando la comunidad contaba con una de las valoraciones más elevadas: un 7— la que explica el retroceso.

Todo esto llega en un contexto en el que Galicia bate todos los registros turísticos. En 2024 se superó la barrera de los ocho millones de visitantes, con una senda de crecimiento que se mantuvo en 2025. De hecho, a falta de cerrar los datos definitivos, en el mes de octubre el número de turistas acumulados ya era un 2% superior al del mismo periodo del año anterior.

Desde LLyC subrayan que este indicador de percepción turística «no pretende sustituir a los datos clásicos del sector, como el número de visitantes, las pernoctaciones o la rentabilidad económica, sino añadir una dimensión complementaria: la intensidad y el tono del discurso social en torno al turismo». Es en ese plano reputacional donde Galicia muestra un comportamiento negativo, en línea con la media estatal, pero mucho más acentuado.

Ahora bien, ¿qué motivos explican este retroceso? Según LLyC, las temáticas que concentran un mayor volumen de conversación negativa sobre el turismo en Galicia estuvieron vinculadas principalmente a la vivienda. El debate sobre la turistificación y su impacto en el mercado del alquiler ocupó un lugar central, especialmente centrado en ciudades como Vigo y A Coruña. La presencia creciente de viviendas de uso turístico (VUT) fue señalada de manera recurrente como un factor que reduce la oferta residencial y encarece los precios del alquiler. En este contexto, el barómetro recoge un aumento de mensajes críticos que relacionan directamente el crecimiento turístico con la dificultad de acceso a la vivienda. Unos mensajes que se producen en un escenario de subida de precios. A lo largo de 2025, el coste del alquiler en Galicia se incrementó un 6,2%, según datos del portal inmobiliario Idealista.

El debate de la tasa turística

Otro de los focos del debate fue el de la tasa turística. La conversación digital reflejó la controversia entre aquellos concellos como Santiago y A Coruña, partidarios de su implantación —como finalmente ha sucedido— para hacer frente al incremento de gasto público generado por los visitantes, frente al rechazo de la Xunta y el sector hostelero, que ven el gravamen como un freno en el posicionamiento de la comunidad como un destino atractivo y accesible.

Por otro lado, el barómetro recoge que «la masificación turística ha sido un problema creciente en Galicia, especialmente en destinos populares como Santiago y Vigo. La afluencia masiva de turistas ha generado preocupaciones sobre la capacidad de las infraestructuras locales para manejar el volumen de visitantes, afectando la calidad de vida de los residentes y la experiencia de los turistas». Una situación que, según LLyC, «ha puesto de relieve la importancia de diversificar la oferta turística para distribuir mejor el flujo de visitantes a lo largo del año y en diferentes áreas de la región».

En definitiva, el estudio manifiesta la brecha existente entre los buenos resultados cuantitativos del sector turístico en la comunidad y la evolución de la opinión pública. Galicia no es la única autonomía con tensiones reputacionales, pero sí la que más terreno perdió en 2025, hasta situarse entre las regiones con valoración inferior a la media estatal, junto a Cataluña, la Comunidad Valenciana, Madrid, País Vasco y Baleares.

La consultora tecnológica afirma que «el seguimiento de estas percepciones permite anticipar debates sociales y evaluar la aceptación ciudadana del modelo turístico».

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