Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mientras el alquiler se dispara en A Coruña, Sofía (53 años) alquila su piso por 400 euros: "Sé a quién le doy las llaves’”

Una propietaria de O Burgo mantiene una renta que desafía la tendencia, con una única subida de 20 euros en los años que lleva en el mercado

Su fórmula combina selección minuciosa, seguros y una filosofía sencilla que resume: «Es que yo quiero dormir tranquila».

Vista de la ría de O Burgo. |  LCO

Vista de la ría de O Burgo. | LCO

A Coruña

A escasos kilómetros del centro de A Coruña, en O Burgo, Sofía —nombre ficticio a petición de la entrevistada— mantiene un pequeño oasis dentro del tensionado mercado del alquiler. Su piso de 58 metros cuadrados, con garaje, trastero y completamente amueblado, se alquila por 400 euros al mes, una cifra que hoy parece casi un espejismo. «Sí, sí… por menos de 600 euros», dice entre risas, consciente de que su caso es una rareza.

El inmueble, construido en el año 2000, lleva años en el mercado del alquiler. Y ella, años aplicando la misma filosofía: mirar muy bien a quién se lo entrega. «Me fijo mucho en el perfil. Es fundamental. Quiero saber a quién le doy las llaves. Prefiero evitar problemas después», explica Sofía, de 53 años. Esa cautela le ha funcionado: su actual inquilino lleva cinco años viviendo allí. Entró pagando 380 euros y, tras la última renovación, llegó la única subida en el precio: 20 euros. «No le había tocado nada en cinco años», relata.

La propietaria paga la comunidad y mantiene el piso en buen estado. La vivienda tiene dos habitaciones, un baño, cocina y tendal exterior, y actualmente la ocupa una sola persona.

Entre un inquilino y otro, asegura, nunca estuvo demasiado tiempo vacío: «Salía rápido», explica. Esta renta supone un complemento para los ingresos de su unidad familiar, formada por ella, su marido y sus dos hijos.

Pero su tranquilidad no depende solo de la intuición. También del seguro anual de impago que contrata por su cuenta. «Lo pago yo. Me da seguridad», afirma. A ese blindaje añade otro: un seguro específico para la caldera. «De momento, nunca tuve problemas. Ni de pagos ni de rebajas», cuenta con alivio.

¿Vender? De momento no entra en los planes de Sofía. «Prefiero seguir alquilando», asegura. Y lo hace a un precio que muchos calificarían de ganga. Ella lo resume de otra forma: «Es que quiero dormir tranquila».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents