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Facenda calcula que Galicia perderá 900 millones con la condonación de la deuda y la financiación

Corgos insta a los grupos en el Parlamento a lograr «una posición de país» contra el modelo propuesto por Hacienda, que el PSdeG defiende

Solo el BNG coincide con el PP rechazarlo pero acusa a la Xunta de «tener las manos atadas» por Génova

Miguel Corgos, en el Parlamento.

Miguel Corgos, en el Parlamento. / Xoán Álvarez

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R. S. C.

Santiago

La Xunta eleva hasta los 905 millones de euros el perjuicio económico que sufrirá Galicia con las propuestas del Gobierno de condonación de la deuda y el nuevo modelo de financiación autonómica. Según explicó este martes el conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, en el Parlamento gallego, la comunidad obtendrá 305 millones de euros menos que la media nacional al reformarse el sistema de reparto de recursos entre las autonomías. Y a esta cifra se suman los 600 millones que pierde «con la mutualización» de la deuda.

Por esta razón, llamó a los grupos de la Cámara autonómica a lograr «una posición de país» contra el nuevo modelo de financiación autonómica. Sin embargo, solo PP y BNG coinciden en rechazarla, lo cual no implica que sean aliados, pues el Bloque culpa a la Xunta de «negarse» a negociar bilateralmente con el Estado y de «tener las manos atadas» por Génova. Mientras, el PSdeG defiende el nuevo modelo, si bien cree que hay «margen real» de mejora.

Corgos detalló en la Cámara que la propuesta para condonar la deuda perdona a Galicia 4.000 millones de euros, pero «sube la participación de la población gallega en la deuda del Estado a 4.600 millones», porque este endeudamiento se reparte entre todos. Además, el conselleiro denuncia que el Gobierno promete elevar la financiación autonómica en 21.000 millones de euros, pero a Galicia solo le tocaría el 2,8 por ciento de ese incremento cuando representa el 6 por ciento de la población y el 6,5 por ciento si se ajusta el censo a criterios como dispersión y envejecimiento. «Es una oferta especialmente perjudicial para nuestra comunidad», alertó.

El titular de Facenda considera que la propuesta del Ministerio de Hacienda sustituye la «solidaridad» territorial entre comunidades por el principio de «ordinalidad», por el que las comunidades recibirán más recursos en función de lo que aportan al fondo común.

Cataluña

«La comunidad gallega pasará a estar peor financiada que nunca», lamentó Corgos. Así, criticó que el nuevo modelo del Gobierno «no garantiza la discriminación positiva para los territorios con más necesidades, sino que favorece a quien tiene mayor capacidad tributaria».

El problema, a su juicio, es que la reforma de Hacienda está «hecha a medida para una comunidad, lo que supone un agravio para otras». «Lo que es de todos se tiene que repartir entre todos», reclamó, en alusión al pacto entre el Gobierno y Cataluña sobre financiación.

Además, el conselleiro advirtió que el nuevo sistema «penaliza» a Galicia porque se pondera menos la dispersión y el envejecimiento. «Y se crean dos fondos adicionales de los que Galicia solo recibe poco más del 1 por ciento». «Y la aportación de recursos, no solo es insuficiente, sino que son menos de los que dicen», señaló Corgos, puesto que en realidad la financiación no se incrementa en 21.000 millones de euros sino en 16.000 millones, porque incluyen en la cesta común impuestos que las comunidades ya estaban recaudando.

Oposición

Solo el PSdeG salió en defensa del nuevo modelo de financiación autonómica. «El presidente de la Xunta deberá pedir perdón por negarse a negociar y seguir la estrategia que le marca la dirección del PP desde Génova», criticó la diputada socialista Patricia Iglesias. Además, censuró la «irresponsabilidad fiscal de libro» del Gobierno gallego al reclamar más financiación mientras baja impuestos. «Se comportan como niños mimados reclamando más ingresos del Estado, pero dejan sin ingresar 800 millones de euros por rebajas selectivas a las rentas más altas», reprochó.

Por su parte, el BNG tildó de «insultante» la propuesta de financiación del Gobierno central. «Es un modelo centralista, inconsistente e injusto que empeora lo que ya era malo, aumentando la discriminación para Galicia», aseguró la parlamentaria nacionalista Noa Presas, que censuró que el PP en la Xunta opte por ser «parte del problema» en el debate de la financiación al negarse a negociar bilateralmente con el Estado.

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Fuente: Faro de Vigo

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