Estudiar sin pertenecer a ninguna carrera: un centenar de alumnos probaron los grados abiertos a varias titulaciones
Con 28 plazas de nuevo ingreso al año en USC y UDC, estos programas permiten cursar un primer año «a la carta» antes de elegir carrera definitiva

Dos de los alumnos que este año cursan un grado abierto. / fdv
Elena Ocampo
En la Escola Politécnica Superior de Enxeñaría (EPSE) de Lugo hay estudiantes que, durante un curso, todavía no pertenecen del todo a ninguna carrera. Comparten matemáticas, física o expresión gráfica con alumnado de varias titulaciones y comparten una idea: antes de elegir, probar. Esa es la filosofía de los grados abiertos, una vía para quienes tienen claro el ámbito —ingeniería, ciencias sociales— pero no el destino final. «Reciben una formación fundamental para las ingenierías, pero aplazan un año la decisión de por qué rama se decantan», explica Carlos Núñez, profesor del programa y subdirector de la EPSE.
El modelo, un primer curso «puente» entre varias titulaciones, se incorporó al Sistema Universitario de Galicia en 2020-2021 y sigue siendo minoritario: 28 plazas de nuevo ingreso al año en toda Galicia. Diez corresponden al grado abierto de Ingenierías de la USC en Lugo; las restantes se reparten entre dos programas de la Universidade da Coruña (UDC), en A Coruña y Ferrol.
En Lugo, el programa permite cursar materias comunes y pasar en segundo curso a una de varias ingenierías del campus. La libertad existe, aunque con estructura: las asignaturas básicas —matemáticas, física, fundamentos— son obligatorias y después hay margen para escoger alguna materia «de tanteo», como química o geología, para afinar la decisión. La ventaja más visible es que lo aprobado no se pierde. «En el expediente académico constan todas las asignaturas superadas cuando se trasladan al grado definitivo», señala Núñez.
En A Coruña, la UDC ofrece también un Grado Abierto en Ciencias Sociales y Jurídicas (10 plazas) para empezar con créditos comunes y decidir después entre opciones como ADE, Derecho, Economía o Sociología. En ambos casos, la lógica es la misma: convertir el primer año en una decisión con datos, no solo con intuiciones.
En Ferrol, el Grado Abierto en Ingeniería Industrial (8 plazas) persigue un objetivo parecido: arrancar con un primer curso común y elegir después entre varias ingenierías del campus. Allí estudia Hugo Gorgojo Basanta, 18 años, nacido en Burela. Su testimonio ayuda a entender qué tipo de dudas caben en este formato.
«Realmente no lo tenía muy claro, lo que quería estudiar», admite. Dudaba entre ingeniería electrónica e ingeniería informática. Informática no entra en el paraguas del grado abierto industrial, pero electrónica sí, y era una idea antigua: «Siempre fue un hobby mío la electrónica». Con buenas notas —«un nueve y pico alto» en Bachillerato y un 13,3 en la EBAU— no necesitaba una vía alternativa por falta de nota. Aun así, eligió el grado abierto por prudencia: «Me acordé de que existía el grado abierto y me matriculé porque, ¿por qué no?».
Su primer año muestra otra cara del programa: no siempre se «prueba» asignatura por asignatura, porque muchas ingenierías comparten el mismo arranque. «Este año no nos dejaban elegir: en el primer cuatrimestre estuvimos con Eléctrica y Electrónica y en el segundo estamos con Tecnologías Industriales», explica. En su caso, eso reduce el ruido: «Desde el primer año son todas iguales, entonces daría igual qué ingeniería hubiese cogido».
Los retos aparecen en los matices. Al cambiar de grupo, cambia el enfoque de algunas materias y se notan las «bases» distintas. Hugo lo cuenta con un ejemplo académico: «Física 1 de Eléctrica y Física 1 de Tecnologías Industriales no es exactamente igual; entonces ahora que tenemos Física 2 cuesta un poco más». No es una queja, sino una constatación: el grado abierto no reduce la exigencia, solo reorganiza el camino.
Más oportunidades
¿Le está sirviendo para decidir? Hugo mezcla intuición y calendario. Mantiene su brújula —electrónica—, pero espera un empujón institucional: «Dentro de un mes o dos nos van a venir a hablar, no sé si estudiantes o profesores, para ayudarnos a elegir». En casa, añade, no hubo presión: «Me dejaron un poco la elección y les pareció muy bien que hiciera el grado abierto, porque da más oportunidades».
¿Lo recomendaría? «Sí, sí, muy bien», responde, con un matiz: «Está más orientado para personas que estén dudando entre cuál ingeniería dentro de la rama industrial». Y desmonta un tópico: no siempre es una vía «más fácil». «De hecho, es más difícil en todo caso, porque tiene más nota de corte el grado abierto que ingeniería electrónica ya directamente», subraya.
Núñez también enumera grietas del modelo. Si un estudiante evita en primero una materia que luego resulta clave para su destino, tendrá que recuperarla. Y existe una paradoja: si los centros ya facilitan cambios entre grados con tablas de reconocimiento, el «abierto» puede parecer redundante. Aun así, conserva una utilidad práctica cuando un grado se llena y deja lista de espera: el abierto funciona como vía alternativa de entrada, con cupo propio.
Pequeños en plazas, los grados abiertos son significativos en mensaje: reconocer que elegir carrera no siempre llega maduro a los 17 años y que, a veces, decidir bien también exige tiempo, un primer ensayo sin penalización y más información antes de firmar el destino.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los promotores: «Hoy no se puede construir un 600, se exige un Mercedes; y eso encarece los precios»
- Alerta en las carreteras gallegas: conductores que llegan en coche al juicio o a los cursos de recuperación de puntos pese a tener el carné retirado
- El mercado inmobiliario estalla: los pisos de más de medio millón en A Coruña ya triplican a los de menos de 150.000 euros
- Galicia suma ya 226 radares tras activarse dos nuevos en Carral y Vigo
- Tres grandes obras de A Coruña compiten por el mejor proyecto de ingeniería de Galicia
- El invierno dispara las alertas por termitas: devoran la ciudad y el rural
- Un preso de Teixeiro destroza la tibia a un funcionario que intervino en una pelea
- La Xunta investiga posibles irregularidades en las oposiciones a Policía Local