Renacer tras el incendio
El templo budista de Galicia, en cuenta atrás para su reapertura tras el fuego
El monasterio Chu Sup Tsang, destruido por un incendio en 2024, reabrirá el 31 de julio para el retiro del verano con el retorno del Geshe Tenzing Tamding

Geshe Tenzing Tamding, Tenzing Palmo, Tenzing Ngeyung y Tenzing Lobsang en los jardines del recuperado monasterio, al fondo. | IÑAKI OSORIO
Lucila González
El silencio meditativo que caracteriza al entorno de la aldea de Ventoselo, en San Amaro, se ha visto alterado en los últimos meses por el sonido de las obras y el trasiego de operarios. No es para menos. El centro de estudios budistas Chu Sup Tsang, un referente espiritual que lleva 17 años arraigado en tierras ourensanas, encara la recta final de su reconstrucción tras el fatídico incendio que hace dos años redujo a cenizas el único templo budista de Galicia, que ahora ya tiene fecha de reinauguración: 31 de julio.
Coincidiendo con la etapa final de las actuaciones, el venerable Geshe Tenzing Tamding, ha regresado al templo. Lo hizo a finales del mes de enero después de un retiro privado de cinco años que lo mantuvo alejado de la vida pública en California. Su retorno marca el inicio de una nueva era para la comunidad. «Para mí, estos cinco años han pasado como un solo día», confiesa el lama, quien recibió la noticia del incendio mientras estaba fuera. Lejos de la desesperación, Geshe Tenzing vio en las llamas una «gran enseñanza de la impermanencia»: «Todas las cosas —familias, cuerpos, planetas— tienen una época de nacer, vivir y desaparecer», reflexiona con serenidad.
En esos retiros uno no se comunica con el exterior, a menos que se trate de un caso de urgencia o necesidad. Era el caso. «Me dijeron que había un incendio y cuándo pregunté por ellas, Tenzing Palmo y Tenzing Ngeyung—las monjas que residen en el monasterio— por si se habían quemado me dijeron que no. Como eso era lo importante seguí de retiro», cuenta el tibetano.
Reconstrucción en plazo
El camino hacia la recuperación no ha sido sencillo. El fuego destruyó por completo el edificio principal, la hospedería, la cocina y la zona de estudio. «Gracias a la respuesta del seguro, que cubrió aproximadamente el 70% de los daños, unos 500.000 euros», según los datos de Tenzing Ngeyung, y a «una intensa campaña de donativos» que ha recaudado cerca de 300.000 euros adicionales, el edificio principal está casi listo. La prioridad ha sido recuperar las 58 plazas de alojamiento para retomar la actividad docente que comenzó hace prácticamente dos décadas, en 2009.
La fecha que se ponen en el horizonte es el 31 de julio de 2026, día elegido para la tan ansiada reinauguración oficial que será un acto público para agradecer el regreso de la actividad al monasterio y, en especial, a aquellos que con sus donativos lo hicieron posible, por lo que están invitados.

El lama y las monjas budistas en el interior de la edificación, aún en obras. | IÑAKI OSORIO
Las previsiones iniciales de las monjas eran poder celebrar el primer retiro en primavera. Las actuaciones, pese a que la meteorología no ayudó, solo se escapan de ese plan inicial por un par de meses, una noticia que celebra Tenzing Palmo, quien como antigua arquitecta estuvo a pie de obra estos dos años, sin abandonar el templo. Con todo, en el edificio los cambios son escasos, mantienen la característica estructura de madera y también las disposiciones de los habitáculos, solo cambia el material aislante y la localización de la chimenea, la causante del fuego.
El regreso a la actividad
Tras la ceremonia oficial, volverá la normalidad. El 1 de agosto se celebrará la tradicional conferencia pública en su carballeira, un acto abierto que en su última edición de 2019 congregó a más de 200 personas bajo los robles y que este año servirá de prólogo al plato fuerte: el primer retiro del 2 al 8 de agosto.
Durante esa semana intensiva, el lama retomará el programa de estudios que quedó interrumpido en 2019, enfocado en el linaje Guelupa, que utiliza la lógica y el análisis de la mente para «identificar las causas del sufrimiento y transformar las emociones negativas», explica para añadir que «es algo que hace mucha falta en un mundo que está cada día más enfadado». La expectación es tal que ya hay confirmaciones de discípulos que cruzarán el Atlántico desde México, Colombia o Estados Unidos, además de seguidores llegados de diversos puntos de Asia y Europa, ansiosos por recibir de nuevo las enseñanzas directas de Geshe Tenzing Tamding tras sus cinco años de ausencia.
Objetivos futuros
Con todo, los planes de Chu Sup Tsang van mucho más allá de recuperar lo perdido. El centro cuenta ya con el visto bueno de la Xunta y del Concello de San Amaro para un Plan Especial de Urbanismo. Este proyecto de «máximos» contempla la construcción de una nueva gompa— sala de meditación— con capacidad para cientos de personas, una biblioteca y una estupa de 15 metros de altura que se convertirá en un nuevo hito del monasterio, que proyecta llevar a cabo toda esa fase «a futuro, cuando lo principal esté ya arraigado».
Mientras, las monjas de la comunidad —actualmente convive también Tenzing Lobsang— ultiman detalles para la reapertura, entre ellos la reimpresión de los textos sagrados perdidos en el fuego. San Amaro se prepara para volver a ser el epicentro de la filosofía budista en Galicia.
- Alerta en las carreteras gallegas: conductores que llegan en coche al juicio o a los cursos de recuperación de puntos pese a tener el carné retirado
- Galicia suma ya 226 radares tras activarse dos nuevos en Carral y Vigo
- Tres grandes obras de A Coruña compiten por el mejor proyecto de ingeniería de Galicia
- La Xunta investiga posibles irregularidades en las oposiciones a Policía Local
- Invertir en vivienda en Galicia no es negocio: “Aquí nadie se hace rico con un piso en alquiler”
- “Era la primera vez. Nunca más alquilaré”: así quedó la vivienda que Vicente (53 años) encontró destrozada
- Un funcionario en la cárcel de Teixeiro: “Esto es trabajar en emergencia permanente”
- Un hombre de 39 años, trasladado al Hospital de A Coruña tras sufrir una agresión en Ponteceso